Presente y futuro de la educación técnica en Colombia

Por: Carlos Emilio Barrera León, rector de varias IES y de educación técnica por mas de 20 años, miembro de juntas directivas de gremios (Fenalco y Asenof) y actual presidente ejecutivo de Asfotec, Asociación Colombiana
de Instituciones de Educación técnica.

Por estos día ronda en el ambiente aires de renovación con el ingreso al gobierno de nuevos dirigentes que en ocasiones a pesar de tener muchos logros académicos y profesionales en sus hojas de vida en muchos sectores se improvisan y llegan a tomarse buena parte del tiempo a aprender y lo peor del caso ha realizar improvisaciones fatales.

El sector de la educación técnica no ha sido ajena a estas situaciones por ello quienes hemos venido vinculados a este y lo hemos estudiado cuidadosamente incluso viendo otros modelos internacionales me llevan a escribir unas cuentas reflexiones sobre el presente y futuro de la educación técnica de nuestro país.

Sobre el presente no me detendré mucho ya que durante los diferentes foros que se realizaron durante la formulación acertada de la educación terciaria se presentaron muchos diagnósticos, solo me detendré a reiterar que Colombia tiene diferentes denominaciones a sus técnicos, a secas que se titulan por el Sena como parte de la formación profesional que la define la norma que le permite a este institución titular, los técnicos laborales que hacen parte de la educación para el trabajo que son certificados en aptitud ocupacional (CAP) y los técnicos profesionales que se forman en las instituciones de educación superior en la mayoría de casos a través de asignaturas y créditos bajo metodologías disciplinares, y qué decir de la titulación de tecnólogos una modalidad exótica en los estandares internacionales que a veces no son entendidos en otras latitudes.

Esta realidad es urgente y necesaria transformarla, eso es desorden, es una mala practica que el sector productivo muchas veces no entiende y qué decir cuando en ocasiones nuestros egresados van a laborar a otros países, y más aún de la institucionalidad que tiene a su cargo soportar este desorden, por un lado el Sena con autonomía, el Ministerio de Educación apara el caso de los Técnicos profesionales y las secretarias de educación territoriales certificadas para el caso de los técnicos laborales.

Colombia ya tiene claridad sobre la urgente necesidad de establecer una estructura que armonice, regule y fomente la este pilar como ocurre en países de la OCDE y que una buen práctica ha sido crear el sistema de Educación técnica como una opción que tienen los ciudadanos de elegir para que a lo largo de la vida laboral o su existencia logre en ese camino mejorar sus niveles de competencia, ya sea para mejorar su desempeño, ascenso en su carrera o incrementar sus niveles de aprendizaje para el disfrute de una arte o un oficio, desde el gobierno Uribe y luego en el recién culminado gobierno Santos se logró concebir este modelo el cual ha tenido serios tropiezos en su implementación por que han querido llevar una parte de la educación superior ha este pilar afectando el status quo de algunas instituciones que consideran que pasar su oferta a la educación técnica es desmejorarla o degradarla.

Los ministerios de Trabajo y de Educación deben asumir con mucha responsabilidad este momento histórico para la definición e implementación de un sistema de educación técnica dotado de un Marco Nacional de cualificaciones, un sistema de aseguramiento de la calidad del mismo y un racional esquema de competencias en su administración, creemos que el Sena será fundamental en este propósito y su nuevo Director Carlos Mario Estrada será clave para que lidere este gran reto que tenemos de cara a los vientos frescos y saludables que se perciben por estos días, buena mar para quienes tienen el reto de afrontar los desafíos del nuevo futuro.