Salir de la crisis: MEN + buenas prácticas de las IES – Yaneth Vélez – junio/20

Fuerte crítica a la inacción del Ministerio cuando más lo necesitan las IES, por parte de la abogada experta en Educación Superior, Gloria Yaneth Vélez Pérez.

No solamente normas del Ministerio de Educación Nacional, sino también buenas prácticas en las Instituciones de Educación Superior

En reciente reflexión manifesté que el Ministerio de Educación Nacional ha estado de espaldas a las IES y que se había dedicado a expedir directivas y no exactamente normas (disposiciones jurídicas) de esas que los abogados conocemos como fuentes formales del derecho. Esto ha cambiado un poco por el Ministerio, no obstante, conservo mi postura porque lo que no ha cambiado es que las IES puedan recibir, sin que tengan que endeudarse, un apoyo real y efectivo que les compense lo que han dejado de percibir o que dejarán de percibir por una eventual deserción o disminución de matrículas para estudiantes nuevos. Seguramente en algún momento esto tendrá una consideración más efectiva en una normativa más garantista.

Ahora bien, sin perjuicio de lo anterior y que es importante, lo cierto es que también lo es que se piense en las buenas prácticas y no solo en las normas del ente regulador, buenas prácticas que definitivamente le corresponderán a las IES y que van más allá de aplicar y adoptar los protocolos de bioseguridad y del manejo de la alternancia. Esas buenas prácticas deben procurar sostenibilidad, eficiencia, eficacia y efectividad de los procesos misionales y de apoyo y un especial cuidado de la oferta y la demanda, esta última de vital consideración, porque de ella dependerá que las puertas físicas o virtuales del claustro universitario se abran de nuevo con vocación de larga vida.

Planteo que se requiere no solo normas del ente regulador, sino también buenas prácticas por parte de las IES, porque ahora que ellas enfrentan una crisis mayor en la demanda de sus programas, es importante reflexionar sobre la dedicación (enfoque) que cada miembro de la comunidad le está reportando en aras de su sostenibilidad y supervivencia, cuál es el grano de arena que le suma y no que le resta, toda vez que, hipotéticamente hablando, sería bastante perjudicial que hayan, por ejemplo, personas que estén ocupando el mismo cargo en varias IES, porque, al menos a mi juicio, no podrían dedicarse con igual compromiso a la atención de los programas académicos que les han sido confiados, máxime si les corresponde decidir hacia cuál de las IES en las que trabaje dirigirá a los aspirantes.  Este es un conflicto que podría presentarse y en el que deberá repararse y no desatenderse porque en este hipotético caso no se puede servir a dos señores con la misma devoción, si cada señor está esperando un aumento de cobertura.

Caso diferente sería aquel en el que entre instituciones se coopera con movilidad docente y estudiantil y para fortalecer la investigación o la extensión, ya que ello es un asunto de fortalecimiento interinstitucional, pero que no es el que ocurre en el caso supuesto, que lejos de fortalecer a ambas instituciones, las podría debilitar porque algún proceso quedará para una desatendido y para otra mejor atendido, en una se pone un grano de arena, pero a la otra se le quita.

Definitivamente es una época no solo para pedir apalancamiento, sino también para actuar decididamente en pro de la supervivencia de las IES y ello lleva a redefinir la estrategia, pero acompañada de buenas prácticas, sino para todas, si para algunas IES en esta época de pandemia y confinamiento, que, con mayor efecto e impacto, las marginó y las ubicó en la última consideración para poder abrir nuevamente sus puertas físicas.

En esas buenas prácticas y a título enunciativo están:

  1. Cuidar la docencia, función sustantiva que se materializa en el proceso de formación: enseñanza-aprendizaje, docente-educativo, o como los pedagogos estimen llamarlo o considerarlo. No hay docencia sin estudiantes, por lo tanto, hay que cuidar la oferta y la demanda para no terminar con muy buenos programas académicos, una excelente planta docente, pero con la función de docencia inactiva por falta de estudiantes.
  2. Reorientar a toda la comunidad institucional para que renueve su compromiso con la institución en la cual labora y que más que nunca necesita de acciones afirmativas que den visibilidad, credibilidad, calidad en el servicio y no solo el educativo, comunicación asertiva y atención oportuna. Antes de la emergencia el valor de la matrícula servía para hacer una primera selección, hoy con los descuentos hay una nivelación, lo cual pone en mayor riesgo de pérdida de estudiantes si quien labora en varias IES con idéntico objeto, tiene el conflicto de tener que elegir en qué sentido asesora a los aspirantes para que ingresen a una u otra institución.
  3. Buscar alianzas entre Ias instituciones para procurar encadenamientos válidos y pertinentes en las funciones de docencia, pero especialmente en proyección social e investigación.
  4. Alinear sus comunidades en pro de la Institución en la que laboran, como el llamado que se le hace a la selección Colombia cuando de representar al país se trata.
  5. Revisar la normativa interna aplicable a las diferentes comunidades y actualizarla válidamente en lo que corresponda y trascender así la típica circular que lo que lleva en su esencia es solo la intención informativa y orientativa y no de regulación de nuevas y mejores prácticas. Aunque la cultura ayuda a crear la norma, en época de emergencia sanitaria ocurre al contrario
  6. Identificar todo aquello que le puede impedir ampliar cobertura que, definitivamente no es solamente el precio, llevarlo a un mapa de riesgos, hacer un plan de manejo y mitigación de ellos y aplicarlo responsablemente cuidando al máximo que ninguno se materialice.
  7. Revisar los procesos, acortar tiempos y trámites innecesarios y aportar para que toda posibilidad de mejora institucional se logre en el menor plazo posible.

Lo anterior puede entenderse obvio o inútil para muchos, sin embargo, no lo es, porque lo que en la actualidad se está procurando es que las IES sobrevivan a la crisis y no lo lograrán si mantienen la misma normalidad en la anormalidad y pretenden conservarla en la nueva normalidad.

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