
Por Natalia Ariza Ramírez, exviceministra de Educación Superior. Publicado en su Facebook en septiembre de 2018 y vigente tras la reforma de Ser Pilo Paga por el Gobierno Duque.
Hace 4 años estaba de cabeza con Gina Parody, Fernando Rojas Rojas, William Mendieta, Juliana Vernaza, Diana Paola Basto, Ana Clemencia Silva Nigrinis, Juan Felipe Penagos y otros en la creación del Programa Ser Pilo Paga -PSPP- Nos daba ilusión poder reducir las barreras que los jóvenes de las regiones y ciudades colombianas tienen “normalmente” para ingresar a la Educación Superior de Alta Calidad, entre otros, no pasar los exámenes de admisión o los requisitos de acceso a las U Públicas, las cuales son altamente competitivas. Además existían las herramientas para hacerlo: 40 U acreditadas, prueba saber 11, Sisben, ICETEX y voluntad política. Estas condiciones lo hicieron viable.
Estábamos creando un programa CENTRADO EN LA GENTE, usando la institucionalidad existente. Entre otros la de la Constitución de 1991 que permite dos cosas: la provisión estatal y privada del servicio público de la educación superior y el otorgamiento de créditos condonables (no becas) a personas naturales. Todas estas condiciones existentes y la voluntad de los 40 rectores de las U más prestigiosas de nuestro país, nos permitieron con agilidad y eficiencia crear un programa que tiene el efecto descrito en este artículo, en 40 mil personas y sus familias. Qué no teníamos? Presupuesto. Por eso, una de las principales tareas fue negociar al interior del gobierno (no existía al inicio la prioridad de otorgar este recuso a la educación) y en el Congreso fuentes y recursos nuevos para el sector, entre otros, para financiar el PSPP, pues además se crearon fuentes nuevas para financiar U Públicas y el Programa Colombia Científica, entre otros.
Un programa como este no resuelve todo lo que un país necesita en materia de Educación Superior, eso siempre fue clarísimo. Tan claro, como que al mismo tiempo trabajamos en la creación de la Ley 1740 que dio las herramientas (esas si no las teníamos) para que el Ministerio de Educación pudiera hacer real Inspección y Vigilancia de la Educación Superior. Estábamos creando un programa para que 10 mil personas pudieran ingresar inmediatamente para cumplir sus sueños, pero al mismo tiempo estábamos tratando de salvar el sueño de 27 mil estudiantes de la Fundación Universitaria San Martin, quienes aún habiendo pagado su matrícula tenían totalmente vulnerado su derecho a la educación por la irresponsabilidad de las directivas de esta institución, quienes desaparecieron los recursos y no hicieron los pagos ni a los profesores ni ninguna otra obligación derivada del servicio educativo que prometieron. Y así había otras tantas instituciones estatales y privadas incumpliendo no solo con sus compromisos financieros, sino envueltas en todo tipo de escándalos.
Especialmente, trabajábamos muy duro en recuperar la gobernabilidad de muchas U Públicas que estaban sometidas a todo tipo de conflictos y pésimos esquemas de gestión. Tal vez la más compleja: La Universidad del Pacífico, quien mantiene a los miembros del Consejo Superior Universitario amenazados de muerte, razón por la cual no puede sesionar en Buenaventura, su sede, y hay que hacerlo en Cali. Pero no tan lejos de esta situación estaban la U Popular del Cesar, Guajira y Atlántico, entre otras. A eso le metimos toda la energía desde el momento 0. Y fue uno de mis mayores retos.
Yo acababa de dejar la Dirección de Formación Profesional del SENA y tenía en mi cabeza cuál era exactamente la estructura de sus programas, que funcionaba, que no funcionaba y la urgencia que tiene Colombia de rediseñar la estructura de la Educación Superior, al menos haciendo claridad en la función y estableciendo los parámetros de calidad para dos pilares diferentes de educación: Universitario y Técnico. Además de crear un ciclo básico de educación superior que se pueda llevar a todas las regiones para garantizar el cierre de brechas en conocimiento que heredan los jóvenes bachilleres que no han accedido a educación básica de calidad. Por eso discutimos ampliamente en el Congreso y con las autoridades del sector la creación del Sistema Nacional de Educación Terciaria -SNET- que solucionaría buena parte de los problemas de calidad y acceso pero que aún está pendiente de reglamentarse por parte del MEN.
Creo que sin el SNET será difícil cumplir con la promesa de ampliar cobertura con calidad. Por ejemplo, algunos críticos dicen que un error del Pilo Paga es no ofrecer financiamiento para quedarse en las regiones, mi opinión es que es un problema estructural del Sistema de Educación Superior, que con urgencia hay que resolver.
Además de los problemas de gobernabilidad de las U Públicas en las regiones, en el mismo momento del diseño del programa recibíamos la evaluación de impacto de los Centros Regionales de Educación Superior -CERES- que dejaba ver que el ideal de llevar oferta a las regiones, diseñada de la misma manera como se diseña cualquier programa en las grandes ciudades no genera impactos positivos y no reduce las brechas del conocimiento con las que ingresan los jóvenes a estos programas. Además sin la posibilidad de invertir suficiente en buenas nóminas de profesores e infraestructura. Así que hay que crear legalmente una estructura diferente para llevar educación a las regiones.
Por eso también iniciamos la tarea de conocer a nivel nacional e internacional las experiencias exitosas. Por ejemplo, seguí de cerca a la UNAL y su Programa Especial de Admisiones y Movilidad Académica – PEAMA-, el que encuentro totalmente bien diseñado y que podría ser ampliado bajo el esquema del PSPP. Usted hace en su región los dos primeros años de su carrera, en un esquema donde reciben las clases de conocimientos generales con personas de diferentes carreras y luego va a las sedes más grandes de la UNAL en Btá, Medellín, Palmira y Manizales para terminar su carrera. Sin embargo, la UNAL en ese momento (09/2014) consideró que era algo que no podía ampliar, por restricciones internas, así que no era una opción para el diseño inicial del PSPP.
Opinar sobre porque SI o NO Pilo Paga es algo que debe incorporarse en un análisis completo de la situación de la Educación Superior en Colombia. Creo que la batalla de desinformación que se creó y la falta de priorización del tema de educación en el discurso del Gobierno Nacional actual, los presionó a tomar la decisión apresurada de acabarlo. Pilo Paga es una herramienta muy importante para romper restricciones de acceso para cierto segmento de la población al Sistema, no es la única. Y como herramienta de acceso debe mantenerse e ir dando diferentes matices conforme el Sistema de Educación Superior se adapte.
El PSPP no le ha quitado un centavo a las Universidades Estatales, estas están recibiendo recursos por cada Pilo que reciben, los mismos recursos que están establecidos en la ley e incluso negociaciones en el Congreso de diversa índole en el periodo 2014-2018 les han permitido tener recursos adicionales. Al contrario, si estas crean un programas como PEAMA de UNAL podrían ser más atractivas y más efectivas para la población que Pilo Paga quiere impactar y recibirían más recursos del programa. Por ejemplo, tal como funcional hoy la UNAL, en el promedio de las 4 convocatorias, 3000 Pilos han presentado por año el examen de ingreso a esta U, 1000 lo han pasado y 500 se han matriculado. Por la decisión del Pilo (que es lo que argumenta Zubiría, el incentivo del programa para que se matriculen en las privadas, lo cual no es cierto pues incluso si vas a la U pública el programa no hace un crédito con el Pilo, sino que le entrega los dineros a la U directamente) UNAL ha perdido 500 pilos, pero también rechazó otros 2000, es decir, unos 8000 mil en toda la existencia del programa, a los cuales les hubiera podido ofrecer el PEAMA.
Sé que priorizar la visión institucional ha sido nuestra mayor meta durante muchos años en la Educación Superior. En mi criterio es la hora de convertir a la población en nuestro principal objetivo. Cómo ajustamos las instituciones para garantizar que la población tenga reales oportunidades de acceder a educación de calidad que garantice buenos resultados? La defensa de la U Pública tiene detrás la defensa de la equidad? Pues tal como está diseñada la U Pública hoy NO necesariamente.
Yo defiendo la educación pública y estoy de acuerdo que se requieren mayores inversiones, pero entre otros, porque necesitamos 1.5 millones de cupos nuevos en la educación superior, para las personas que menos capital económico y social hoy tienen. Así que el modelo que ofertemos tiene que tener estas características muy claras. El modelo tradicional de educación universitaria para la elite debe ser reemplazado por el de universalización del acceso que garantice resultados concretos tales como superar el analfabetismo funcional de la mayoría de nuestros jóvenes.
Sin el PSPP bajo las circunstancias de hoy el modelo es: U de Élite Acreditada para el que pueda pagarla, U Pública de calidad para el que pase el examen (especialmente estrato 3 y 4) y el resto del sistema con todos sus problemas, pero sobre todo sin garantías de movilidad social, para las personas más pobres. El Programa Ser Pilo Paga no es perfecto, pero sin la posibilidad de cambiar las condiciones actuales de la Educación Superior, es la herramienta ideal. Es un programa caro? Nunca como una U Europea o Americana de calidad. Se enriquece al sector privado? La educación superior en Colombia es sin ánimo de lucro. Si alguien está robando en estas U el MEN esta obligado a controlar y los mismos que crearon el PSPP crearon herramientas poderosas para hacer este control. Si las privadas construyen edificios nuevos es porque sus esquemas de gestión lo permiten. Esos edificios son de las U, no tienen un dueño particular, están para brindar el servicio público de la educación superior. Y el MEN puede ejercer estricto control de esto. También lo pueden hacer las públicas, con esquemas de financiamiento y gestión diferentes a los que hoy tienen. O sino pregúntele a la Universidad Militar, la cual es pública, no recibe dinero del Estado para funcionamiento y está estrenando desde hace un par de años un maravilloso campus en Cajica. Cómo lo hace? Muy bien.
Qué le cambiaría al PSPP? Repito, lo adaptaría año tras año a los cambios institucionales que se vayan dando. Al menos dos cambios: crearía la posibilidad legal de que los Pilos al final de sus carreras hagan un pago contingente al ingreso (un porcentaje de este) obtenido en sus trabajos. Con esto se crearía un fondo que permita financiar cohortes nuevas. Esto es contrario a la idea del Presidente Duque de gratuidad. Todos sabemos que no hay nada gratis. Todo se paga con impuestos. Así que sin una estructura de impuestos creada para sostener un Estado de Bienestar, que hoy no tenemos, la gratuidad no es viable. Lo que si es viable es que el estudiante no tenga la restricción económica para ingresar y desarrollar sus estudios, pero al final debe retribuir esta posibilidad acorde con el nivel de éxito que tenga en su desarrollo profesional. Esto además presiona al sistema a ser mucho más cuidadoso con los resultados que se obtienen del proceso educativo.
Y segundo, crearía una oferta de estudios generales en las regiones ofrecida por universidades acreditadas o lideradas por estas en las instalaciones de U no acreditadas presentes en las regiones. Esta sería una maravillosa forma de apoyar a las U públicas regionales que están lejos de la acreditación.
Todo esto podría discutirse. Solo espero que el debate se dé en otras condiciones. Es triste ver una parte del sector de educación superior en contra de otra parte del mismo sector. Eso solo le resta posibilidades a la Ministra de “pelear”tanto al interior del Gobierno como en el Congreso la posibilidad de traer recursos nuevos al sector. Digo “pelear” pues mi experiencia de 15 años en el sector público y el discurso del actual Presidente solo me deja pronosticar que no será el periodo de Gobierno más amable para las finanzas de la educación. No hay indicios de que la educación vaya a ser su bandera.
Creo que el proceso ideal sería que todos los críticos, al menos los que tengan reales intensiones de aportar, se sienten a crear argumentos reales para apoyar a la Ministra. Por ejemplo, porque no apoyamos desde el sector de la educación superior a crear el modelo de financiamiento ideal. Creo que hay más capacidad en las U que en el propio MEN para hacer esto. Sin embargo, no existe ese modelo en ninguna parte, al contrario, las finanzas de las U Públicas son una caja negra. Pero así se pretende reemplazar el PSPP por algo que no se sabe que es.
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