Agosto 4/20 Un grupo de personalidades está promoviendo una carta al presidente Duque para que apoye la matrícula de la U. Nacional de Colombia. ¿Por qué no piden apoyo para todas las IES públicas?.
En la comunicación resaltan los logros que ha tenido la Nacional, describen la compleja situación económica que enfrenta por el Covid, que le llevaría a cerrar el año con un déficit de 80 mil millones de pesos, versus los 5.200 millones que recibió de los auxilios del gobierno de 97.500 millones para todas las IES públicas, y proponen que para evitar deserción, además de que el Gobierno aporte al valor de las matrículas, se dé un mínimo vital para la subsistencia a cada estudiante, y una adición presupuestal que termine definitivamente con el déficit creciente y garantice la oferta de educación, investigación y extensión solidaria de la universidad.
Entre los firmantes de la carta, aparecen, nombres como los del escritor William Ospina, la escultora Doris Salcedo, el expresidente Ernesto Samper Pizano, el exrector Víctor Manuel Moncayo, el exministro José Fernando Isaza, el poeta Juan Manuel Roca, el presidente Ejecutivo de Analdex Javier Díaz Molina, la columnista Cecilia López Montaño, el educador Julián de Zubiría, y cientos de profesores, académicos y hasta algunos congresistas.
Si bien es cierto que la Nacional de Colombia es la Universidad pública de mayor impacto y reconocimiento, también lo es que el país cuenta con más de 80 instituciones de educación superior públicas a las que, por méritos, recursos económicos, programas académicos o acceso geográfico diferente, acceden más de 600 mil colombianos que también deberían tener los mismos derechos de protección y garantías constitucionales de parte del Estado.
Varios de los firmantes de la carta de la Nacional, que son congresistas de la oposición, también firmaron una comunicación al presidente Duque en la que pidieron, igualmente, apoyo no sólo para la Nacional sino también para la Pedagógica Nacional, la Nacional Abierta y a Distancia UNAD y aquellas otras cuyo presupuesto depende de la Nación.
| Curiosamente, la Universidad Nacional es, de todas las públicas del país, la que más recursos recibe por estudiante de parte del Estado, tal y como lo confirman los siguientes gráficos. |
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La Ley 30 de 1992 es explícita, en su artículo 2, en que “la Educación Superior es un servicio público cultural, inherente a la finalidad social del Estado”, y ésta constituye un sistema en donde todas las IES deben atender los objetivos consagrados en la norma.
Si el Estado favorece a una IES oficial, más allá del (de por sí anacrónico modelo de asignación de recursos definido en la misma Ley 30 de 1992) modelo actual, estaría violando los principios constitucionales de igualdad ante la ley.
Es diferente cuando los entes territoriales, o el Congreso de la República -en su independencia de poderes- logran gestionar recursos, por ejemplo vía estampillas o leyes específicas, para determinada IES, pero el Estado como ente central no puede parcializarse hacia una u otra IES.
En conclusión, la educación superior pública requiere apoyo del Estado, toda y no sólo algunas de sus IES.
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