Situación de “ex-Pilos Paga”: Crónica de un drama anunciado

Oct 1/19 De los casi 40 mil beneficiarios de la beca-crédito Ser Pilo Paga, 1.962 han desertado (5 %). Gobierno invirtió casi 23 mil millones, que ahora ex-pilos deben pagar por abandonar el estudio.

El problema es que, por las características del programa, la mayoría de ellos son jóvenes de bajos recursos, que llegaron a las grandes capitales de provincias, e independientemente del motivo de su retiro, pasan a ser deudores del Icetex.

Por ser recursos públicos, ya ejecutados, el Estado debe hacer valer el compromiso y realizar el cobro, excepto se llegue a un acuerdo para que esstos regresen al estudio, pero en ambos escenarios la situación es polémica porque retorna a la discusión sobre qué tan equitativo fue Ser Pilo Paga.

Esta situación ya había sido advertida por El Observatorio desde 2015, cuando comenzó a operar Ser Pilo Paga, pero entonces el Ministerio desestimó las críticas, y nunca oficializó las cifras de deserción, las cuales -sugirió- serían mínimas por todos los beneficios del programa.

Semana vs. Mineducación

La situación se ha hecho pública tras una publicación de la Revista Semana inicialmente titulada “sin cartón y endeudados”, en la que denuncia la situación a partir del caso de uno de los ex-pilos afectados. El artículo fue rebautizado por la Revista como “Ser Pilo Paga: ¿Cuánto deben los estudiantes y por qué abandonan el programa?” luego que el Ministerio de Educación emitiera un comunicado aclarando el compromiso del Gobierno con la financiación del Programa.

El Observatorio presenta las dos versiones:

Informe de Revista Semana

David Cruz (foto), un joven del distrito de Aguablanca, en Cali, soñaba con ser el primer integrante de su familia en tener un título profesional. Tuvo uno de los mejores Icfes del Valle en 2014. Por su puntaje, recibió la beca Ser Pilo Paga que otorgó el gobierno Santos a los estudiantes más destacados de los colegios públicos del país para estudiar en cualquier universidad estatal o privada. Sin embargo, cuatro años después, David no tiene el cartón y, a cambio, carga con una deuda de más de 40 millones de pesos.

Sabía que, en caso de no terminar la carrera, tendría que asumir el costo de los semestres cursados. Pero asegura que no soportó la presión académica y tuvo que desertar. “Perdí materias básicas en tercero y cuarto semestres. Aunque la universidad me ofrecía tutorías y apoyo psicológico, no logré pasar. Además, tenía que trabajar para ayudar a mi mamá. Al final, decidí irme de la universidad para seguir trabajando”, cuenta.

Como David Cruz, 1.962 jóvenes en todo el país no culminaron sus carreras y desertaron del programa, según cifras recientes del Ministerio de Educación Nacional (MEN). Entre todos le deben al sistema cerca de 23.000 millones de pesos.

Esa cantidad de jóvenes concuerda con los promedios de deserción en todo el sistema. Según cifras del MEN, de los estudiantes que entran a cursar una carrera, el 46 por ciento deserta. “Los ‘pilos’ no están al margen de esto. Si bien pueden tener resuelto el pago de la matrícula, otros factores los afectan: buenas calificaciones en su región, pero en el traslado de ciudad, ya no; pocos recursos para manutención; ausencia de la familia como soporte y baja adaptación a la vida universitaria”, explica Sandra Patricia Barragán, docente asociada de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

De ahí que para algunos críticos del programa, el Icetex y Ser Pilo Paga comparten la responsabilidad por lo que ocurre hoy. “Hemos propuesto en diferentes escenarios que condonen esa deuda. Sin embargo, el MEN dice que va a reintegrar a los que desertaron. Nos parece una excelente idea. Sin embargo, a aquellos que no puedan hacerlo, sí deberían condonarles la obligación”, explicó Daniel Torres, vocero de los usuarios del Icetex.

En efecto, el MEN y las instituciones de educación superior tienen listo un plan para aliviar la situación: van a permitir que los jóvenes que se desvincularon del programa, en cualquiera de sus cuatro cohortes, regresen a sus universidades a retomar sus estudios. Además, en este momento las universidades, especialmente las privadas, aplauden esa idea, pues padecen por el bajo número de estudiantes inscritos.

Pero el Gobierno no piensa condonar la deuda de los ‘pilos’. Por ahora, quienes no se reintegren al programa tendrán otras opciones más flexibles en términos de plazo y formas de pago. Lo mismo podría aplicar para aquellos que continúan en el programa pero perdieron algún semestre. Según las reglas, al cabo de cinco años (cuatro en algunos programas) si el estudiante no ha finalizado la carrera, tendrá que asumir los costos adicionales.

Además, hay una tarea estructural: María Victoria Angulo, ministra de Educación, denunció que el programa tiene un déficit de 2 billones de pesos. Nadie sabe de dónde van a salir esos recursos ni qué fuente soportará un programa que va hasta 2023.

Este programa planteó una apuesta de equidad pocas veces vista. Su impacto en familias de escasos recursos sigue siendo positivo. A la fecha, 35.488 estudiantes continúan en el proceso de obtener un título profesional y muchos ya se graduaron. Pero queda la tarea urgente de solucionar la difícil situación en que quedaron quienes no lo lograron.

Comunicado de Mineducación

El Ministerio de Educación se permite manifestar que la afirmación presente en el artículo que circula desde hoy en la revista Semana en lo referente a la falta de financiación del programa Ser Pilo Paga no corresponde a la realidad, asimismo aclara que esta información no fue suministrada por el Ministerio.

En el artículo se afirma que el “programa tiene un déficit de 2 billones de pesos. Nadie sabe de dónde van a salir esos recursos ni qué fuente soportará un programa que va hasta 2023”.

Al respecto es importante aclarar y reiterar que el Presidente Iván Duque hizo explícito el compromiso con los estudiantes desde 2018, y así quedó consignado en el Plan Nacional de Desarrollo, de disponer anualmente de los recursos necesarios para financiar los estudios de los jóvenes que hacen parte del programa Ser Pilo Paga con el objetivo de que puedan culminar sus estudios.

El Ministerio de Educación Nacional y el Icetex comparten la preocupación vivida por los 1.962 beneficiarios de Ser Pilo Paga que han desertado de sus estudios y, en consecuencia seguimos trabajando en equipo para diseñar alternativas que permitan desarrollar un plan de alivios para los jóvenes.

El Gobierno Nacional está comprometido con impulsar una educación superior incluyente y de calidad, con oportunidades de acceso para los jóvenes tal y como está consignado en el Plan Nacional de Desarrollo. Por esta razón, desde 2018 se puso en marcha el programa Generación E, que cuenta con tres componentes: Equipo, Equidad y Excelencia, con los cuales avanza y se fortalece la Educación Superior en Colombia.

Por medio del componente de Equipo se reafirma el compromiso del Gobierno Nacional con la agenda de impulso a la Educación Superior del país, destinando más de 4,5 billones de pesos en el cuatrienio al funcionamiento, inversión, infraestructura y fomento de las capacidades científicas de las instituciones de Educación Superior públicas.

Con el componente de Equidad, se avanza gradualmente en la gratuidad en la Educación Superior. Hasta la fecha el Gobierno ha beneficiado a 63.719 jóvenes que provienen de 992 municipios y que por sus méritos académicos ingresaron a las 61 Instituciones de Educación Superior públicas del país.

En este componente, el Ministerio de Educación y el Departamento de Prosperidad Social trabajan en equipo por lograr que en este cuatrienio se puedan beneficiar 320 mil jóvenes.

Por su parte, en el componente de Excelencia, el avance a la fecha es de 3.531 jóvenes que están estudiando en Instituciones de Educación Superior públicas o privadas de alta calidad. La meta es beneficiar a 16.000 estudiantes de todas las regiones del país durante el cuatrienio. Este componente reconoce a los bachilleres con excelentes resultados académicos y apoya con la financiación de los estudios de educación superior a jóvenes de escasos recursos.

Asi las cosas, como lo hemos señalado, estamos trabajando con compromiso decidido para honrar los compromisos con los jóvenes y las familias que hacen parte del programa Ser Pilo Paga y para hacer un avance significativo en la educación superior del país con el programa Generación E.