Abril 29/20 Incluso abriendo el próximo semestre, los ingresos por matrícula no pagarían la nómina. Si trabajadores no resignan beneficios de convención laboral, el cierre de esta U. es inminente.
Así lo reconoció el rector y representante legal delegado por el Ministerio de Educación Nacional, Ricardo Gómez Giraldo, en reunión virtual con cerca de mil estudiantes de la IES, preocupados por lo que va a pasar con su universidad, y que poco entienden el contexto histórico de una organización que, desde su nacimiento fue cooptada por los intereses de los fundadores y sus familias, y que las convenciones sindicales se encargaron de desangrar las finanzas. (Ver listado de fundadores).
La decisión de no abrir el próximo semestre no está oficializada y depende del Consejo Superior, pero -insiste Gómez- hacerlo sería agravar el déficit, pues los ingresos por matrícula sólo cubrirían la tercera parte de la nómina y los beneficios de los trabajadores y docentes sindicalizados en SINTRAFUAC – Sindicato de Trabajadores, y SINPROFUAC, Sindicato de Profesores.
Incluso vendiendo propiedades no se lograría superar la crisis financiera, que supera los 30 mil millones de déficit, que está aumentando día a día. A la fecha no se cuenta con los recursos para pagar la nómina de abril y los meses siguientes.
Un ejemplo de las deudas, cuenta el rector, es cómo diariamente se suman 2.5 millones de pesos, por solo intereses a Fodesep, que les hizo un préstamo por 6 mil millones de pesos.
Vender inmuebles sin recortar los beneficios de convención sería continuar el déficit.
Por ahora, indica el rector, “la universidad es ingobernable”, y él -dice- está amarrado para tomar algunas destituciones, como la de destituir personal.
En agosto pasado, Gómez decía que la Universidad estaba ilíquida, pero no quebrada.
En la agenda del Consejo Superior se deben atender tres temas prioritarios:
1) Seguir o no? Si no se abre, qué pasará con los estudiantes actuales y cómo responderles con un adecuado modelo de transferencia a otras universidades.
2) Crear un patrimonio autónomo que permita, para saldar las deudas con los trabajadores y profesores, entregar bienes de la Universidad.
3) Aprobar que un supuesto inversionista entre a la universidad para salvarla de la quiebra. Esto significaría, según el rector, contar con el visto bueno del Ministerio, pues en el país no se pueden vender universidades, y es difícil entender que el inversionista no busque lucro en la actividad.
Lea: Este es el nuevo Consejo Superior de la U. Autónoma de Colombia
Los beneficios sindicales que agravaron la situación
Desde hace varias décadas la Universidad ha tenido varias convenciones colectivas, firmadas por sus respectivos rectores-presidentes-representantes legales, con varias actualizaciones, y que en general mantienen los mismos beneficios, tales como:
– Profesores de hora cátedra con contrato a término indefinido
– Varias primas extralegales: Algunas a final de año equivalentes a 35 días de salario, y otras a mita de año, de 10 días de salario. Dichas primas, en algunos casos, constituyeron salario.
– Préstamos sin intereses.
– Becas para estudio, a los colaboradores, pero también a su cónyuge, compañero(a) permanente, hijos(as), hermanos(as), para cursar estudios universitarios o de postgrado en la Fundación.
– Apoyos para estudiar en otras IES.
– Apoyos para cursar estudios de postgrado en el país.
– Consulta médica gratuita para esposo(a), compañero(a) permanente e hijos que no se encuentren amparados y que dependan económicamente del profesor.
– Permisos remunerados por calamidad doméstica o caso fortuito
– Auxilio económico para todo docente que sufra pérdida por muerte de padres, cónyuge, compañero(a) permanente, hijos(as).
– Pago adicional por cada año de antigüedad en la IES.
– Prima de alimentación
– Subsidio de transporte a todos y cada uno de sus trabajadoresque devenguen hasta tres (3) salarios mínimos mensuales legales vigentes el subsidio de transporte legal más un auxilio adicional el 12% que constituirá salario.
– Auxilio económico por cada hijo que se encuentre cursando estudios primarios y estudios secundarios.
– Auxilio al trabajador (a) que contraiga matrimonio.
– Auxilio para compra de anteojos y/o cambio de lentes cada vez que le sean dictaminados por el oftalmólogo a cualquiera de sus trabajadores.
– Auxilio equivalente a cinco (5) días de salario mínimo legal vigente, por cada hijo que nazca de la trabajadora, cónyuge o compañera permanente del trabajador, ya sea que nazca vivo, muerto o por aborto no provocado.
– Pago mensual de un auxilio de sala cuna.
– Dotación de uniformes también para el personal de oficina.
– Una de las cláusulas de la convención que más impacto ha tenido, en la práctica, por la dificultad de poder prescindir de personal es la que dice que “la Fuac con el objeto de garantizar la estabilidad para todos y cada uno de sus trabajadores no dará por terminado el contrato de trabajo a ningún trabajador sino por justa causa debidamente comprobada la cual será calificada y resuelta por una comisión de estabilidad integrada de la siguiente manera: dos (2) representantes de la Fuac y dos (2) representantes de los trabajadores, uno designado por el sindicato de profesores Sinprofuac y otro designado por el sindicato de trabajadores Sintrafuac, todos con sus respectivos suplentes”. Esto llevó a que, en la práctica, fuera imposible despedir a alguien.
– Y, entre otros, hasta la exigencia escrita de dar tinto a todos los trabajadores todos los días.
La historia se repite
En abril de 2.003, hace 17 años, el periódico El Tiempo informaba que:
“Directivos y profesores de la Fundación Universidad Autónoma de Colombia empezaron a recibir sufragios, mensajes electrónicos y llamadas en las que los amenazaban de muerte.
El ambiente de zozobra se inició cuando la no aplicación de la Convención Colectiva de Trabajo, que directivas y sindicato pactaron en 1976, dividió a la Autónoma.
Al indagar en el Ministerio de Educación por este pleito, Iván Pacheco, encargado de la división de Educación Superior, dijo que el lío laboral debe ser atendido por el Ministerio de Trabajo y que la Fiscalía debe ser enterada de las supuestas amenazas.
No podemos hacer intervenciones porque sería violar la autonomía universitaria. Nos preocupa el tema de la calidad académica. Por eso, necesitamos tener una denuncia concreta para comenzar a investigar , dijo.
Los estudiantes, por su lado, están preocupados porque la pelea obrero-patronal puede poner en peligro la reputación de la universidad y la calidad de los programas”.
¿Qué sigue?
“Si no hay universidad, se acaban los sindicatos”, señala Gómez, en respuesta a esta pregunta, como una manera de sugerir que la continuidad de la IES pasa, en gran medida, por la disposición de estos a ceder sus privilegios.
Información de referencia: U. Autónoma de Colombia es inviable. Directivos piden cerrar en 2020-2
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