¿Conflictos de interés afectan credibilidad y rigor de los procesos de acreditación del CNA?

Dic 5/19 Una estudiante de maestría, Clara Romero, hace pública una queja que sotto voce manejan rectores y directivos: La afectación de la acreditación por intereses de los consejeros.

En un texto producido por ella confronta los perfiles y requisitos de los consejeros y exconsejeros Jhoniers Guerrero, Emilio Zapata, Álvaro Motta e Iván Ramos, y concluye que no hay coherencia entre la norma y la realidad. Según Romero, “en los últimos años ha venido creciendo un malestar e inquietud en la comunidad académica nacional, ante la percepción de un deterioro en los procesos de acreditación y la disminución de los estándares académicos de los consejeros del CNA”.

Clara Romero (foto) es ingeniera ambiental de la Universidad Nacional de Colombia, sede Manizales, en donde también fue representante estudiantil ante el Consejo Nacional de Bienestar de esa IES, y actualmente estudia la maestría en ingeniería de la misma universidad.

El siguiente es el análisis de la estudiante:

La Ley 30 de 1992, por el cual se organiza el servicio público de la Educación Superior, en el artículo 53, creó el Sistema Nacional de Acreditación para las instituciones de Educación Superior, cuyo objetivo fundamental es garantizar a la sociedad que las instituciones que hacen parte del Sistema cumplan los más altos requisitos de calidad y que realicen sus propósitos y objetivos.

Adicionalmente, mediante el artículo 54 definió que el Sistema Nacional de Acreditación contará con un Consejo Nacional de Acreditación integrado, entre otros, por las comunidades académicas y científicas y dependerá del Consejo Nacional de Educación Superior (CESU), el cual definirá su reglamento, funciones e integración.

En desarrollo de sus funciones, el CESU, ha venido expidiendo el reglamento de funcionamiento del CNA, en el cual se fija la integración de este, los requisitos y las características académicas que debe cumplir un consejero del CNA. Entre otros aspectos el Acuerdo 01 de 2017 expedido por el CESU establece que: “El Consejo Nacional de Acreditación – CNA, estará integrado por nueve (9) académicos de las más altas calidades científicas y profesionales, de prestancia nacional e internacional, pertenecientes a la comunidad académica colombiana y de diversas áreas del conocimiento, los cuales serán elegidos por el Consejo Nacional de Educación Superior — CESU-“

Durante más de 25 años el CNA ha venido cumpliendo un papel positivo en la promoción y el fortalecimiento de la calidad en los procesos académicos de la Instituciones de Educación Superior y sus programas, que le ha permitido posicionarse como un referente en el Aseguramiento de Calidad en América Latina. De igual manera, su rigurosidad en los procesos de acreditación fue valorada internacionalmente y permitieron alcanzar la certificación de buenas prácticas en Aseguramiento de la Calidad en el Educación Superior por parte de INQAAHE (International Network for Quality Assurance Agencies in Higher Education). 

Sin embargo, frente a este patrimonio de la Educación Superior como es el CNA, en los últimos años ha venido creciendo un malestar e inquietud en la comunidad académica nacional, ante la percepción de un deterioro en los procesos de acreditación y la disminución de los estándares académicos de los consejeros del CNA.

Este interrogante surge especialmente frente a la designación realizada por el CESU de algunos consejeros del CNA, donde parece privilegiarse más las características burocráticas, que los requisitos y la idoneidad académica de algunos de ellos. Adicionalmente en varios de estos casos se presentan claras violaciones a las normas éticas, de inhabilidades e incompatibilidades que rigen la selección y el comportamiento de los consejeros del CNA.

Algunos ejemplos de esto, se muestra en la composición actual del CNA.

JHONIER GUERRERO ERAZO. En su hoja de vida se destacan los siguientes aspectos Ingeniero Sanitario con formación de posgrado a nivel de especialización, maestría y doctorado. Con experiencia académica de más de 20 años en la Universidad Tecnológica de Pereira, donde se ha desempeñado como docente, Decano de la Facultad de Ciencias Ambientales y Vicerrector Académico. Ingreso al CNA en el primer semestre de 2015 en representación del área de ingenierías.

El Consejo Nacional de Educación Superior – CESU-, expidió el Acuerdo 01-2017 que actualiza la reglamentación, integración, funciones, incompatibilidades e inhabilidades de los Consejeros del CNA, el cual en su capítulo V, artículo 21, numeral 4, determina entre otras, como inhabilidades, incompatibilidades y prohibiciones para los miembros del Consejo Nacional de Acreditación -CNA- las siguientes situaciones: Numeral 4 “Desempeñar cargos de Dirección tales como Rector, Vicerrector, Secretario General, Decano, Director de programa y demás cargos académicos administrativos”.

Adicionalmente los artículos 25 y 26 de este mismo Acuerdo señalan su vigencia. Artículo 25. “Este Acuerdo es de obligatorio cumplimiento para todos los integrantes del Consejo Nacional de Acreditación CNA conforme a lo reglamentado en el presente acuerdo”. Artículo 26 “Este acuerdo rige a partir de su promulgación y deroga los acuerdos que le sean contrarios”.

Reflexión. A pesar de la anterior normatividad sobre incompatibilidades e inhabilidades, el ingeniero Guerrero, continúa desempeñándose simultáneamente como consejero del CNA y como Vicerrector Académico de la Universidad Tecnológica de Pereira, sin que ello haya generado una actuación del Consejo Nacional de Educación Superior – CESU-, ni del Ministerio de Educación Nacional, sobre el comportamiento ético de este consejero. 

ALVARO ANDRES MOTTA NAVAS. Su formación académica es en el área del Derecho, Abogado con formación de posgrado a nivel de especialización y doctorado. Dentro de su trayectoria profesional se destaca el haber sido Conjuez de la Corte Constitucional, Arbitro de las Cámaras de Comercio de Bogotá y Manizales, Consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ), Abogado Litigante y Asesor de varias empresas y entidades estatales.  Su experiencia académica ha sido como catedrático de derecho constitucional, derecho administrativo y derecho económico de diferentes universidades.

Su ingreso al CNA a principios de 2016 durante el periodo en el cual se desempeñó como Ministra de Educación Ginna Parody D’Echeona, fue en medio de polémica por posible transgresión de conductas éticas, de impedimentos e incompatibilidades, teniendo en cuenta que, en el momento de su designación como consejero del CNA, se desempeñaba como Asesor del Despacho del Ministerio de Educación, tal como quedo constancia de este hecho por parte de uno de los consejeros del CESU en esa Sesión.

En mayo de 2017, se presenta el primer “reacomodamiento político” del Dr Motta, al pasar de ser Asesor en el Ministerio de Educación de Ginna Parody en 2015 y su recomendado para ingresar al CNA, a ser ternado para miembro de la Corte Constitucional en 2017, con el apoyo del Partido Conservador y el Centro Democrático. En esta oportunidad no fue elegido por el Congreso.

Dada su cercanía política con el anterior Fiscal General de la Nación, durante los meses de septiembre y octubre de 2019, venía siendo impulsado por el Dr Néstor Humberto Martínez para ser incluido por el Presidente de la Republica en la terna para Fiscal General de la Nación, sin embargo, en noviembre fue postulado oficialmente por el Ministerio de Relaciones Exteriores para ser nombrado Embajador de Colombia ante la Haya.

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Reflexión. De acuerdo con su trayectoria profesional, sus actuaciones en los últimos años y su desempeño como consejero del CNA, su fortaleza no ha sido la académica, ni se ha destacado en ninguna de las funciones misionales de docencia, investigación o extensión y proyección social, sino que muy por el contrario se destaca por desempeñó en cargos administrativos, de consultoría y en el litigio.

EMILIO ARMANDO ZAPATA. Ingeniero, se ha desempeñado como Rector del Instituto Tecnológico de Soledad Atlántico desde el 2012, siendo reelegido en octubre de 2017.

Ingreso como consejero del CNA en el 2016 como representante del área técnica y tecnológica estando como Ministra de Educación Yaneth Giha, sin embargo, su designación como consejero se realizó en contravía del reglamento de inhabilidades e incompatibilidades para los consejeros del CNA, ya que desempeñaba como Rector del ITSA en el momento de su designación.   Renunció como consejero del CNA una vez fue reelegido como Rector del ITSA en octubre de 2017.

IVAN RAMOS. De acuerdo con la hoja de vida, es Ingeniero Electricista, con formación de posgrado a nivel de maestría en Dirección Universitaria de la Universidad de los Andes en Bogotá. En su trayectoria profesional se observa que durante los últimos 23 años, se ha desempeñado de manera exclusiva en cargos de dirección administrativa en diferentes instituciones de educación superior, pero especialmente en la Universidad del Valle. En el periodo 1996-2002 fue Decano Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle, entre enero de 2002 y septiembre 2003 fue Vicerrector Académico de la Universidad del Valle, entre septiembre de 2003 y octubre de 2015 se desempeñó como Rector de la Universidad del Valle, finalmente, en el periodo de 2016 a agosto de 2018 se desempeñó en los Consejos Superiores y Directivos del ITA de Buga, la Institución Universitaria Antonio José Camacho de Cali y la Universidad del Pacifico.

Ingreso al CNA en agosto de 2018 en representación del área técnica y tecnológica. Con su designación se completaron 3 consejeros del área de ingeniería, junto con los consejeros Jhoniers Guerrero y Helmuth Trefftz Gómez.

Reflexión. De acuerdo con su trayectoria profesional, sus actuaciones en los últimos años y su desempeño como consejero del CNA, no ha sido un académico destacado en ninguna de las funciones misionales de docencia, investigación o extensión y proyección social, sino que se ha concentrado exclusivamente en cargos de dirección administrativa de instituciones de educación superior. Adicionalmente con su ingreso como consejero del CNA, se produce un desequilibrio teniendo en cuenta que el actual coordinador del CNA el Dr Guillermo Murillo Vargas, fue su subordinado como Vicerrector Académico en su gestión como Rector de la Universidad del Valle. Igualmente, con su ingreso se produce un sesgo hacia las áreas de las ingenierías.

REFLEXIÓN FINAL

Con la revisión de los antecedentes y las hojas de vida de los cuatro consejeros señalados anteriormente, se observa que tres de ellos (Jhoniers Guerrero, Emilio Zapata y Álvaro Motta), fueron elegidos en franca contravía de las normas éticas de incompatibilidad e inhabilidades que rige el comportamiento y la selección de los consejeros del CNA, sin que en ninguno de estos casos el Ministerio de educación Nacional ni el CESU, tomaran correctivos sobre estos asuntos. Finalmente, no se entienden los criterios tenidos en cuenta en el momento de elegir como consejero del CNA al ingeniero Iván Ramos, ya que su trayectoria no lo valida como un académico destacado en ninguna de las funciones misionales de docencia, investigación y extensión, y más bien pareciera que existiere en esa designación un interés burocrático o político por parte del Ministerio de Educación Nacional.