¿Es justo el valor de las matrículas universitarias? ¿Cómo saberlo?

Mayo 11/20 Pedidos para que IES bajen matrícula, por Covid, se ayudan en que valores casi siempre suben por encima del IPC, lo que consideran poco justo.

Para aproximar una respuesta a tales cuestionamientos, los economistas y catedráticos de la Universidad de Antioquia, Diana Cristina Escobar González y Mauricio Sánchez Puerta, muestran cómo calcular un valor de matrícula que se puede pagar, que es asequible a los hogares. Para ello se usa la Regla de 10 de la Fundación Lumina.

Lumina Foundation es una fundación privada e independiente en Indianápolis que se presenta como comprometida a poner a disposición de todos las oportunidades de aprendizaje más allá de la escuela secundaria.

Educación superior ¿costosa?

Graduar los hijos de la Universidad es el deseo de muchos hogares colombianos; pero, para la mayoría, el ingreso familiar que proviene del trabajo, que es inestable y no alcanza para cubrir sus obligaciones. Con poco dinero disponible, los sacrificios son habituales para terminar el colegio y las esperanzas de mejorar la condición económica por la vía de la educación se vuelven sueños.

Hay que recordar que Colombia es el país más desigual de América latina y superar la pobreza le toma a un hogar, según la OCDE, 11 generaciones (mientras el promedio de la región es de 6 generaciones. Año 2018).

En el país muchos cuestionan lo exagerado de algunas matrículas. Ocuparse de ver si la educación tiene un precio asequible para los hogares, si se puede pagar la matrícula sin comprometer la estabilidad de las finanzas de las familias, debe ser una prioridad obvia para un Estado que apuesta seriamente al aumento de cobertura en educacion superior.

Lo claro es que los costos de la matrículas deben reconocer las condiciones socioeconómicas de los estudiantes, como lo ha indicado la Corte Constitucional.

La fragilidad en el ingreso de los hogares frente a la contingencia pone de manifiesto dos asuntos:

– Lo inalcanzable de la meta de cobertura bruta consagrada en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2018-2022: “Pacto por Colombia, pacto por la equidad”, pasar del 53% al 60%, y

– lo inasequible de la educación superior (pública y privada) para la población.

Variables a considerar

Según los estudios de la Fundación Lúmina (pre-Covid) “muchos estudiantes prefieren mayores costos a corto plazo a cambio de mayores retornos esperados a largo plazo (a menudo en forma de trabajos mejor remunerados). Por lo tanto, los esfuerzos para evaluar la asequibilidad de la universidad que ignoran los rendimientos a largo plazo y se centran exclusivamente en los costos a corto plazo, muestran una imagen incompleta del valor entregado a los estudiantes”.

Lumina sugiere usar la Regla de 10 como punto de referencia para saber si una universidad es asequible para todos los estudiantes. La Regla tiene 3 afirmaciones:

Afirmación 1: Los estudiantes no deberían pagar más por la universidad que lo que ellos o sus familias pueden ahorrar razonablemente en 10 años.

Afirmación 2: Las personas pueden permitirse razonablemente contribuir con el 10% de sus ingresos discrecionales a la educación postsecundaria por un tiempo limitado.

Afirmación 2: La accesibilidad a la universidad debe incluir una expectativa de trabajo estudiantil en un promedio de 10 horas por semana, o 500 horas por año.

Es decir, si en el análisis de ingresos versus costos de matrícula, por parte de un interesado, no se cumple ninguna de las tres reglas, significa que es inasequible estudiar ese programa.

Clic para ver el documento técnico de los investigadores de la U. de Antioquia

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