Exministra Angulo se sacude de críticas y lanza un sablazo al ministro Gaviria

Exministra Angulo se sacude de críticas y lanza un sablazo al ministro Gaviria

Nov 8/22 Tres meses después dejar el Ministerio de Educación, María Victoria Angulo, opina del sector que dirigió y sugiere que Gaviria hace “calificaciones dramáticas” y se queda sólo en ideas.

Así lo ha hecho en una columna de opinión, publicada en la Revista Semana, titulada “Reflexiones sobre políticas educativas y equidad”, Angulo hace una abierta defensa de su gestión en la cartera educativa en todos los niveles.

Claramente se aprecia que busca contrarrestar las fuertes descripciones sobre la problemática que halló Alejandro Gaviria y quien -sin mencionar directamente a Angulo- en diversos escenarios académicos y medios de comunicación, ha usado calificativos muy duros para describir el panorama de calidad educativa, contratación, infraestructura, alimentación, aprendizaje y aseguramiento de la calidad en educación superior, entre otros.

Angulo señala que “no podemos quedarnos solo con las calificaciones dramáticas de la realidad que vivimos. Tenemos que reconocer los avances y los desafíos que tiene el sector y por supuesto todo el espacio para innovar y agregar valor”.

Y continúa señalando que “ante el cambio, los anhelos se refrendan, renuevan y acompañan de entusiasmo; no obstante, ese entusiasmo no puede quedarse solo en ideas, el reto es articularlo en proyectos que permitan abordar esos desafíos complejos sin caer en la tentación de olvidar lo ya avanzado”.

Esa invitación a que el entusiasmo no puede quedarse sóo en ideas, es una clara referencia a la inquietud que se viene dando en el sector con respecto a que el ministro Gaviria es un gran orador y pensador, pero que a cuatro meses de haber sido designado y tres de posesionado, no termina de consolidar su equipo y no aterriza acciones concretas.

A propósito, lea: Ministro Gaviria, por favor concrete la ruta a seguir en educación superior

Angulo, quien siempre se ha caracterizado por evitar peleas públicas, lista los avances sectoriales de su gestión (sin decirlo abiertamente), y da a entender que hablar es muy fácil y otra actuar, mucho más cuando se deben gestionar herencias complicadas (de gobiernos anteriores) y, en el caso de ella, superar la pandemia.

Sobre educación superior, señala concretamente:

En educación superior no se puede olvidar que en tiempos de pandemia, mientras los países vecinos tuvieron las cifras más altas de deserción, en nuestro país las cifras de permanencia superaron las previsiones realizadas. Igualmente, el país avanzó en la gratuidad en la educación superior pública, pasando de 40 mil beneficiarios en 2018 a 720 mil en 2022, haciendo de la gratuidad una política de estado, que se implementa en el 97 % del sistema público; a lo anterior se suman tres nuevas universidades públicas. Esta política fue acompañada de un incremento del 42 % de los recursos a las Instituciones de Educación Superior Públicas frente a los asignados en 2018, y especialmente un crecimiento de 193 % para las Instituciones Técnicas y Tecnológicas.

A propósito de la coyuntura, es importante entender que los cambios en las normas para el aseguramiento de la calidad de la educación superior toman tiempo en su apropiación e implementación por parte de las comunidades académicas, porque exige que los actores del sistema transformen sus prácticas y sean más exigentes pensando en el estudiante y sus resultados de aprendizaje. El nuevo marco normativo acepta la diversidad de instituciones como parte esencial de la educación superior y permite que se definan en función de su misión, naturaleza, tipología e identidad. Igualmente, despliega la verificación y evaluación centrada en evidencias, de forma tal que se le disminuye la subjetividad al sistema y trasciende a un proceso de mejoramiento, en función de lo que la institución muestra en su autoevaluación, basada en su sistema interno de aseguramiento de la calidad.

Las modalidades presencial, virtual, dual y a distancia, y las posibles combinaciones de estas, permiten en este entorno cambiante responderle al estudiante en su nueva lógica de aprendizaje, para que pueda estudiar sin importar el dónde y el cuándo, siempre con calidad. Es importante que una norma que fue construida participativamente tenga la oportunidad de ser evaluada en su impacto en el estudiante y en el sistema, y esa oportunidad aún no se ha tenido.

A propósito, lea: Gaviria anuncia derogación de resoluciones y extensión de registros calificados no vencidos

Es claro que se requiere mejorar los tiempos y procesos, lo que le imprime aún más dinamismo al sector, pero ello tiene que hacerse sin perder los avances que contempla la norma y hacerlo con una dosis de contextualización y comprensión para lograr potenciar las innovaciones y transformaciones.

Clic para acceder a la columna de opinión de la exministra Angulo en Revista Semana

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