La arriesgada apuesta institucional de la EAN con la posesión de Brigitte Baptiste

Sept 4/19 Ayer se posesionó la primera persona transgénero que llega a la rectoría de una Universidad: Brigitte Baptiste en la EAN. Riesgosa apuesta para un sector más acostumbrado a la tradición que a la revolución.

En redes sociales (particularmente de jóvenes y mente abierta) la elección y posesión de Baptiste ha sido acogida con regocijo como una muestra de apertura, libertad, innovación y oportunidad a personas mayoritariamente excluidas, autoexcluidas o ajenas a la participación pública en un contexto social en donde prima el concepto de género explícitamente diferenciado entre hombre y mujer.

No obstante, cuando se pregunta a los demás rectores de IES sobre esta decisión, la mayoría prefiere guardar prudente silencio, primero porque políticamente saldrían lapidados por la opinión pública si hacen cualquier comentario que pueda sonar discriminador; segundo porque casi todos (o todos) respetan íntegramente lo que en Colombia se ha dado en llamar el libre desarrollo de la personalidad (así como les ha pasado cuando la Corte Constitucional les obliga a no discriminar a sus estudiantes), y tercero porque no es fácil acostumbrarse a convivir (por ejemplo, en un Encuentro Nacional de Rectores), con una persona como Brigitte Baptiste (quien, por sus palabras, ya está acostumbrada a lidiar escenarios incómodos para los demás), por su condición de género, e incluso de estética.

Y no se trata de que el caso de Baptiste esa el único, aunque sí el primero en temas de transgénero. También es el primero que no esconde posiciones personales, como sí ha pasado en otros casos, en donde hay rectores y rectoras (e inclusive hasta religiosos) con las más diversas conductas y orientaciones sexuales, pero que frente a sus respectivas  comunidades universitarias se han intentando ocultar. En el caso de la EAN, no pasa así.

Pero es indudable que los logros o resultados negativos de la gestión de Baptiste van a ser asimilados por la opinión pública y la comunidad universitaria en gran medida por su condición sexual, que por su capacidad profesional y de gerencia.

La EAN se atrevió a “romper el molde” en un momento crítico para la educación superior, en donde las IES necesariamente tienen que atreverse a cambiar y generar valores diferenciales y agregados si quieren sobrevivir en un salvaje mercado de ofertas similares y aumento geométrico de competidores ante la reducción de estudiantes.

Baptiste, quien ya estaba en la EAN como integrante del Consejo Superior tiene el duro reto de mejorar la gestión del ahora ex rector Luis Umaña Timms, quien sólo duró 8 meses en el cargo.

¿Su dominio en temas ambientales y de sostenibilidad será un éxito para consolidar el proyecto académico y de mercadeo de la EAN?, ¿la poca o nula experiencia de Baptiste en dirección universitaria le pasará factura?…

De su éxito o no dependerá, también, que otras IES se arriesguen a apostar por cambiar los modelos tradicionales.

Todo eso está por verse, y el primer impacto concreto se verá, en gran medida, con la reacción de la opinión pública y potenciales estudiantes en la matrícula próximo.

Información de referencia: Brigitte Baptiste, nueva rectora de la Universidad EAN