Miembro de Conaces denuncia “rosca” y falta de equidad y transparencia en la Comisión

Nov 30/21 Mucho se habla de esto, pero nadie lo hace públicamente, salvo Hernando Velásquez Echeverri, de la sala de Salud y Bienestar. Las pruebas son obvias, aunque Mineducación le pide documentarlas.

Velásquez Echeverri, ex-decano de Odontología de la Universidad Antonio Nariño y fue elegido como miembro de la Comisión Nacional Intersectorial de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior CONACES hace más de tres años.

En dicha Comisión se tratan, esencialmente, dos temas claves y críticos para el sector: Los registros calificados y las convalidaciones.

Ser “Conasero” representa poder en el sector, pues se tiene incidencia en el presente y futuro de IES que consagran muchos recursos humanos y económicos para los registros calificados, y no es nuevo que se hable de que, en una salas más que en otras, sean pocos los académicos que dominan las decisiones, de tiempos, procedimientos y tratamientos no siempre adecuados con respecto a los secretarios de sala (que son funcionarios de Mineducación), y hasta de conflicto de intereses, pues aunque los “Conaseros” hablan con una mirada académica, les es difícil apartarse de los intereses de las IES para las que trabajan, como por ejemplo cuando deben aprobar un programa que va a llegar a una región en donde su IES tiene el dominio.

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La crítica de Velásquez

El Observatorio conoció la comunicación que directamente envió el decano Velásquez (quien también fue vicerrector académico de la Fund. Univ. San Martín y director de posgrados de la Universidad de Antioquia) al viceministro de Educación Superior, José Maximiliano Gómez, así como la respuesta del Ministerio.

La carta de Velásquez, radicada con el asunto “Irregularidades en la sala de salud y bienestar de CONACES”, dice al Viceministro:

Con la presente quiero ponerlo en conocimiento y solicitarle respuesta a las siguientes irregularidades que se están presentando en el funcionamiento de la sala de salud y bienestar de la CONACES

1-Soy integrante de la sala desde hace 3 años y solo he sido citado a 7 sesiones.

2-Hay 4 integrantes de la sala que son citados al 80% de las sesiones y se rotan entre ellos la coordinación lo que les implica recibir a cada uno, entre 30 y 40 millones mensuales.

3-El funcionamiento de la sala se reparte para que unos estén en registros calificados y otros en convalidaciones, pero ellos controlan todas las decisiones que se toman en cualquiera de ellas.

4-Existe presión inadecuada del coordinador para que se apruebe o desapruebe lo que el coordinador establezca así uno no esté de acuerdo. Por no estar de acuerdo no lo vuelven a citar.

5-Hay decisiones muy controvertidas y contradictorias para casos de convalidaciones que con las mismas características se aprueban unos sí y otros no.

6- Existen predilecciones por algunas universidades y se aprueban registros más rápidos y con menos exigencias para unas que para otras.

7-Hay otros integrantes de la sala que han mostrado su descontento con estas situaciones y lo que hace el coordinador es no volverlos a citar o citarlos de vez en cuando.

8- El coordinador se excusa en la evaluación de los integrantes para hacer las citaciones a su amaño, ya que ello les representa cubrirse entre ellos 4 y asegurarse indefinidamente estar en la sala de CONACES y que muy pocos puedan llegar.

Todas estas irregularidades, que a mi modo de ver rayan con lo ilegal y lo ilícito, han sido conocidas por la Dirección de Calidad y no han tomado ningún correctivo, lo que se puede notar en la reciente modificación de la reglamentación de funcionamiento.

Algunos rectores ya conocen de esta situación y yo espero que ante esta aberración, haya  una investigación y se me respeten mis derechos obtenidos en igualdad de condiciones, por lo que reclamo EQUIDAD Y TRANSPARENCIA.

La respuesta del Ministerio

La comunicación de Velásquez fue respondida por el subdirector de Aseguramiento de la Calidad, Germán Alirio Cordón Guayambuco, en los siguientes términos:

En atención a su comunicación radicada por el Sistema de Gestión Documental de este Ministerio, bajo el consecutivo No. 2021-ER-396639, relacionada con sus observaciones al procedimiento del funcionamiento de la Sala de Salud y Bienestar de la CONACES, nos permitimos manifestar que hemos analizado cuidadosamente cada una de las mismas y en ese sentido informamos categóricamente que desde la Coordinación de la Sala se está dando cabal cumplimiento a los parámetros establecidos en la Resolución No.10414 de 2018, por la cual se reorganiza la Comisión Nacional Intersectorial de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (CONACES), se adopta el reglamento para el funcionamiento de sus Salas de Revisión y Consulta, de Evaluación y de Coordinadores, y se derogan las Resoluciones 14830 de 2016 y 3179 de 2017; y en la Resolución No.017979 del 20 de septiembre de 2021, por medio de la cual se modifica parcialmente la Resolución No.10414 de 2018, se deroga la Resolución No.12078 de 2019 y el artículo 4 de la Resolución No.19244 de 2018.

En virtud del Artículo 17 de la Ley 1755 de 2015 que modifica parcialmente la Ley 1437 de 2011 se le requiere con el objeto de allegar las evidencias o los soportes de las situaciones denunciadas en el término máximo de un mes, toda vez que lo informado corresponde a consideraciones propias, lo anterior, con el fin de adelantar las acciones necesarias y pertinentes con respecto a la situación manifestada de su parte.

¿Y las pruebas?

Más allá de lo que pueda soportar el decano Velásquez, bastaría un ejercicio para revisar (internamente, en el Ministerio) las actas de las salas de Conaces, quiénes son los “conaseros” citados, las resoluciones de pago de sus honorarios y los temas que tratan.

Es posible que el tema vaya más allá de lo legal, y pase por lo ético. Y para el ámbito académico, esto es, igual o más crítico que lo primero.

Información de referencia:

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