Otro “negocio” se suma a las quejas contra la U. Sergio Arboleda. ¿Un autogol?

Otro “negocio” se suma a las quejas contra la U. Sergio Arboleda. ¿Un autogol?

Enero 24/21 Denuncia de Leonardo Espinosa contra la Universidad sugiere inversiones dudosas y ajenas al objeto social de la IES por 34 mil millones. Mineducación ya habría investigado.

La siguiente es la investigación publicada por la Agencia de Periodismo Investigativo API:

Todo surgió con la denuncia sobre la contratación de consultores y asesores, sin que se conozca labor realizada del condenado exmagistrado de la Corte Constitucional, Jorge Pretelt, así como Catalina Serrano, esposa y Cesar Serrano, suegro del exministro Andrés Felipe Arias condenado a 17 años de prisión por Agro Ingreso Seguro, el exalto consejero presidencial y otrora precandidato presidencial Miguel Ceballos y hasta el fiscal general Francisco Barbosa.

Lea: Mineducación investigará la U. Sergio Arboleda por posible uso indebido de recursos (enero/22)

Ahora se habla de Carlos Alberto Restrepo Velásquez, quien según la denuncia, actua como director de un grupo de proyectos especiales, “pero que en realidad es cuota de Carlos Alberto Plata Gómez”.

Dato de El Observatorio: Plata ha estado involucrado en el caso Odebrecht.

En la denuncia del directivo de la Universidad, Leonardo Espinosa, se advierte que Carlos Alberto Plata Gómez tiene una historia “utópica sobre patentes, biocombustibles, competidor integral y fútbol”. En la narración de Leonardo Espinosa Quintero, Plata Gómez apareció en la universidad de la mano de Rodrigo Noguera Calderón (foto, tomada de Las 2 Orillas).

Igualmente, calificó como un cuento, un supuesto invento patentable de convertir la planta “swinglea glutinosa” en combustible y para lo cual tenía planificado la creación en el corregimiento de Pasacaballos, Cartagena, una zona franca en el lote La Conquista. Esto a través de una fiduciaria mercantil irrevocable de garantías denominada Agrobahía-Lote La Conquista.

De acuerdo con la denuncia, en la propuesta presentada a la Universidad Sergio Arboleda se mezcló dicha patente con fútbol, museo de fútbol y hasta de relaciones con el máximo dirigente de la FIFA, Gianni Infantino. “Y una frenética narrativa llena de engaños y espejismos con los que buscaba ser una especie de mesías y salvador para la Universidad”, indicó, Espinosa.

Dato de El Observatorio: La Universidad Sergio Arboleda obtuvo, en diciembre de 2017, el registro calificado del pregrado en Gestión Deportiva, y en marzo de 2018 una Tecnología en Dirección Técnica de Fútbol. En julio de 2017, el presidente de la Fifa visitó la universidad.

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Para sorpresa de todos la propuesta caló en Rodrigo Noguera quien ordenó se preparara los convenios para convertir el legado de Álvaro Gómez Hurtado y Rodrigo Noguera Laborde en un campo de patentes, museo del fútbol, visita de Gianni Infantino y hasta la zona franca de Cartagena, con el supuesto de convertirse en un competidor integral, “como futuro eje axial de la existencia de la universidad y todos sus programas académicos”.

Espinosa lo asegura con vehemencia, pues advierte que para la época en la que el rector de la universidad sostuvo las primeras reuniones con Plata Gómez y luego viajó a Europa, lo dejó encargado a él para adelantar el proyecto borrador de estos convenios, “ya que el fútbol, según él, movía millones de personas, entre ellos los jóvenes, tan ya activos para los planes de estudios de las múltiples ofertas académicas”.

En otras palabras, se pretendía usar el fútbol y el dirigente de la FIFA como método para captar nuevos estudiantes en la universidad,  Así mismo, Quintero sostiene que poco tiempo después, uno de los mensajeros de Carlos Alberto Plata le exigió telefónicamente resultados prontos especialmente en traer al país a Gianni Infantino, así como los documentos de la zona franca.

Luego apareció un documento titulado Convenio Marco de Cooperación y de Alianza Estratégica entre Carlos Alberto Plata Gómez y la Universidad Sergio Arboleda el cual se suscribió en julio de 2016.

De dicha presión fueron testigos Emiliano García Coso y Juan Carlos Cárdenas Niño, funcionarios de la universidad, quienes estaban en las oficinas de la Secretaría General (en aquel entonces a cargo del denunciante, Leonardo Espinosa) al momento de la llamada.

Pero el tema se agudizó pues cuando regresó Rodrigo Noguera Calderón al país, éste le mostró su molestia al hoy denunciante por el tema de Carlos Alberto Plata, quien al parecer se había quejado con Noguera por la falta de celeridad de sus convenios.

Por ello, el rector del plantel educativo, según Leonardo Espinosa Quintero, le advirtió que Carlos Alberto Plata era un buen hombre y alguien en quien él confiaba. Pero Espinosa le contestó al rector que él no confiaba en Plata Gómez, “pero el que manda es usted, entonces mande”.

Para Leonardo Espinosa el convenio entre la Universidad Sergio Arboleda y Plata Gómez fue un desastre. “Pronto las estrategias referidas, secundadas por Rodrigo Noguera Calderón, comenzaron a permitir el flujo de miles de millones de pesos del patrimonio de la Universidad Sergio Arboleda, hacia los bolsillos de Carlos Alberto Plata Gómez, con apariencia de legalidad pero totalmente defraudatorio”, advirtió Espinosa a la ministra de Educación, María Victoria Angulo y a la alcaldesa de Bogotá, entre otros funcionarios que ya abrieron investigación.

Una de las primeras acciones fue celebrar un contrato de promesa de compraventa de tres inmuebles, de un predio de Agrobahia SA controlada en la sombra, según la denuncia, por Carlos Alberto Plata y de la cual era gerente Carlos Alberto Restrepo Velásquez quien  falleció en octubre pasado.

Los tres lotes con un área de 31.807,  32036 y 73650 respectivamente, fueron englobados con otros predios y a estos se les asignó un nuevo folio de matrícula inmobiliaria.

La universidad giró por estos $8.000 millones de pesos. Estos recursos  se pagaron entre el 3 de agosto de 2016 y el 25 de enero de 2017, en montos de $1.500 millones, $6.500 millones y otros $3.000 millones. 

“Prácticamente de contado y en plena crisis financiera de la Universidad Sergio Arboleda”, señaló Espinosa Quintero, quien no dudó en calificar esta transacción como el primer desangre desacatado del patrimonio de la universidad, pues a su juicio dichos lotes no tienen desarrollo alguno, son inútiles para la institución y se compraron a un precio exorbitante.

Incluso asegura que el sobrino del rector, Camilo Noguera cuando fue a conocerlos y al evidenciar que era prácticamente un barranco ordenó realizar un avalúo comercial.

Preocupados por la adquisición de los predios, Rodrigo Noguera intentó una conciliación con Carlos Alberto Plata, en esta se evidenció que para la fecha de conciliación ha la universidad había pagado $7.630 millones.

En concreto, $1.500 millones el 5 de agosto de 2016. Luego, diez días después  $3.500 millones. Otro giro por  $910 millones se efectuó el 26 de enero de 2017 y uno final por $689 millones que se desembolsó el 3 de febrero de 2017.

Adicionalmente, según los registros contables, $1.030 millones a Carlos Alberto Plata; de estos $450 millones girados el 8 de mayo de 2017, otros $150 millones, el 29 de junio de 2017 y $180 millones pagados el diciembre de 2017.

Según Leonardo Espinosa, Plata hizo nombrar a su esposa Liliana Beine y a su hombre de confianza Carlos Alberto Restrepo Velásquez, “los dos con varios millones de pesos mensuales de ingresos y escaso o ningún trabajo para la Universidad Sergio Arboleda”.

Por esta razón solicitó a los entes de control realizar una revisión contable de los pagos directos e indirectos, es decir, los realizados a nombre de Agrobahia SA, a otras personas naturales o jurídicas pues la denuncia estima que el costo del paso de Plata por la Sergio Arboleda fue de $34.000 millones, e incluso solicitó se llamara a declarar a cinco funcionarios de la universidad para ratificar los hechos.

​Registros revisados por la Agencia de Periodismo Investigativo, API, señalan que  la empresa Agrobahia S.A. fue constituida el 19 de octubre de 2006 con la escritura número 1172 en la Notaría 69 de Bogotá con un capital social de $100 millones.

Los socios fundadores fueron la empresa Inversores Profesionales S.C, Oscar Hurtado Corssy, Carlos Alberto Plata Gómez, Mónica Mercedes Martínez Uribe, Marco Polo Galvis y Rafael Francisco Figueroa Avilez.

El objeto de la firma son los negocios y actividades de agricultura, ganadería, pisicultura. En el año 2015 la junta de accionistas aprobó un aumento de capital autorizado y uno suscrito y pagado de $4.000 millones y quien suscribió la escritura de incremento de capital fue Carlos Alberto Restrepo Velásquez.

Para ese momento Carlos Alberto Plata ya había pasado de tener el 17.5% de las acciones al 52.20%, Carlos Alberto Restrepo tenía un 1% de participación, los otros ocho socios tenían el resto de acciones pero en porcentajes poco decisivos.

Este lunes 17 de enero, funcionarios del Ministerio de Educación efectuaron una visita a la universidad. Al respecto, directivos de la institución señalaron que se entregó toda la información y los servidores quedaron satisfechos con las explicaciones suministradas. Lo propio hicieron delegados de la Oficina de Inspección y Vigilancia de la Alcaldía de Bogotá. 

“El resto es un funcionario que ha trabajado muchos años en la universidad y que tiene una disputa laboral. Todo está claro y se puede explicar”, aseguró el directivo quien precisó que no es vocero oficial de la institución educativa.

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