Feb 14/20 Volvieron las fuertes protestas en universidades públicas de Bogotá. Ahora fue en la Pedagógica y la Nacional. Alcaldesa Claudia López se niega a que entren las autoridades a los campus.
Mientras que el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, defiende su decisión de hacerlo si se comprueba la existencia de explosivos dentro de las universidades, la de Bogotá dice que sólo lo hará si se lo piden los rectores.
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“Jamás violaría un campus universitario.Sólo lo haría si los rectores lo solicitan”Claudia López———- |
“Respeto esa decisión alcaldesa. Yo a lo que nunca renunciaría es a cumplir mis obligaciones constitucionales. Explosivistas con capuchas no representan a nadie, hacen daño a la protesta pacífica y ponen en riesgo la vida de todosamás violaría un campus universitario“Daniel Quintero |
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En la capital encapuchados, salidos desde las instalaciones de la Universidad Pedagógica y otros de la Nacional, causaron caos en la movilidad, destruyeron la entrada de la oficina de Davivienda de la calle 72 con carrera 11 e impidieron la movilidad de miles de bogotanos por la carrera 30 y calle 26.
Acción política de los alcaldes
Tanto López como Quintero llevan mes y medio en sus alcaldías y ya han enfrentado varias protestas.
Sus periodos son de 4 años y les han “medido el aceite” desde temprano.
Ambos, en campaña, hablaron de la no intervención de las autoridades y la defensa de las protestas.
López se niega a intervenir, y hace días creó un protocolo al respecto en el que el Esmad actuaría sólo en última instancia. Así lo ha hecho y eso también le ha significado críticas.
Quintero fue más allá y habló directamente de entrar a los campus, lo que tampoco ha gustado entre las comunidades universitarias. Lea el comunicado de la mesa multiestamentaria a propósito de la carta del alcalde Quintero sobre el ingreso de la fuerza pública a las universidades.
La última posición de Claudia López puede entenderse como política o inocente. Política en cuanto a que buscaría desviar la atención en torno de la responsabilidad sobre la violencia que sale de las universidades en cabeza de los rectores, amparada en que respeta el fuero de los campus por la autonomía universitaria. Así, se “lavaría las manos”.
También puede ser inocente la actitud, porque claramente, bien sea por convicción y especialmente por el miedo que tienen los rectores de las universidades públicas frente a las intimidaciones de grupos radicales de estudiantes, ninguna se va a atrever el ingreso de las autoridades al campus, mucho más después de lo que pasó con el exrector de Uniatlántico, Carlos Prasca, a quien esa decisión, en gran parte, le significó la presión y posterior renuncia.
Lo que hacen lso directivos universitarios es caer en los comunes lugares de rechazar la violencia, sin atreverse a hacer más. Ejemplo de ello es el comunicado de anoche del Consejo Superior de la Universidad Pedagógica, que terminan siendo un saludo a la bandera (es decir, una actitud pasiva frente a la violencia).
A Claudia López y Daniel Quintero les quedan aún 46 meses de gestión, y la situación amerita coherencia y persistencia en el actuar, o de lo contrario la situación social va a empeorar y el malestar de estas ciudades también.
Información de referencia: Rectores en Medellín: Entre la autoridad de la Alcaldía y la presión de sus IES
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