En la pandemia, uso y abuso de la virtualidad. El riesgo de su masificación sin control

En la pandemia, uso y abuso de la virtualidad. El riesgo de su masificación sin control

Abril 27/20 La tercera parte de IES líderes en Plan Padrino tiene muy poca o nula experiencia en virtualidad… y Mineducación las puso a asesorar a cerca de 40 IES que no han trabajado el tema.

Esta es una de las consecuencias de que, como sistema de educación superior, Colombia haya dilatado innecesariamente el análisis de cómo debe ser la virtualidad, sus características, alcances y forma de evaluación.

El problema es que no realizar una adecuada virtualidad, en vez de potenciar la modalidad ayuda a apoyar el rechazo de algún sector de profesores y estudiantes al respecto, que han “sufrido” con parte de la improvisación presentada como experticia.

A raíz de la pandemia, de un momento a otro, han aparecido una gran cantidad de “expertos” en virtualidad, tanto en Colombia como en el mundo, con un inusitado interés en el tema y mostrando a sus IES (tanto en el Plan Padrino) como en muchos publireportajes pagados en redes y en la prensa nacional, más (pareciera) con la intención de asegurar su matrícula en 2020-2.

Lea: Los “nuevos expertos” en virtualidad, tras Covid: Lorenzo García Aretio – abril/20

Si bien el Plan Padrino es una colección de buenas voluntades, llama la atención que no están todas las que son (algunas con experiencia en virtualidad que no aparecen como apadrinadoras), y no son todas las que están (el cuadro que se presenta abajo detalla cómo, de las 30 escogidas como padrinos hay varias con muy poca o casi nula experiencia real en virtualidad, según el número de programas virtuales y a distancia, activos en SNIES).

Lea: Plan Padrino: De la buena voluntad, a la desorientación

¿Cómo será la virtualidad en parte de las 96 IES apadrinadas por aquellas que poca o mínima experiencia y resultados han tenido al respecto?

Según el Ministerio de Educación Nacional, “esta estrategia ha permitido que las Instituciones trabajen colaborativamente e intercambien buenas prácticas y experiencias pedagógicas exitosas que puedan multiplicarse. De esta manera, el sector de la Educación Superior se ha unido para trabajar en equipo durante esta coyuntura“.

El punto es que actualmente Colombia no tiene claridad de cuáles deben ser las características precisas, procesos, alcances y formas de evaluación de los programas virtuales. Todos hablan desde su experiencia, teorización o apuestas, pero no hay una regla precisa para saber cuáles son las que mejor respondan a la formación virtual.

De allí la preocupación de los que más han trabajado en el tema: Que el concepto de virtualidad se pervierta por el “maltrato” que los no expertos dan al tema, afectando la sensibilidad de la opinión pública al respecto, en algunos casos generando una innecesaria polarización entre presencial vs. virtual, cuando todo indica (como lo señaló el experto español Manuel Castells) que la presencialidad plena no regresará, que la universidad no será la misma de siempre y que lo blended será el escenario más posible.

En el sector se cuenta con “Asociacion Colombiana de Instituciones de Educacion Superior con Programas a Distancia ACESAD”, que congrega cerca de 40 IES que han demostrado especial interés, resultados y experiencia en desarrollo de la virtualidad, como una modalidad debidamente exigida por el Ministerio de Educación. La misma Asociación viene pidiendo, de años atrás, con urgencia, al Ministerio y CNA que el sistema defina los alcances y características diferenciadas entre lo presencia y lo virtual, pues durante mucho tiempo los pares académicos han evaluado programas virtuales con los protocolos de lo presencial, con los defectos derivados de ello.

17 de las 30 IES definidas como Padrinos por el Ministerio no hacen parte de ACESAD.

Supuestamente la situación se solucionó con el decreto 1330 y la aparición del registro único, pero eso sólo satisfizo políticamente la inquietud, pero no técnicamente. El sistema de educación superior colombiano sigue en ascuas con respecto a qué es y cómo debe operar la virtualidad.

Pese al rol de Acesad, a que hay IES plena o mayormente virtuales como el Poli, Uniasturias, Uvirtual, Católica del Norte, Andina, entre otras; a que la UNAD cuenta con más de 100 mil estudiantes en la modalidad y preside la Asociacion Iberoamericana de Educacion Superior a Distancia (AIESAD); a que Uniminuto tiene mucha experiencia en distancia tradicional… y a que en varias ocasiones se han desarrollado documentos para caracterizar las especifidades de la formación virtual y a distancia, el Ministerio, CNA y Conaces siguen trabajando lineamientos de acreditación y reglamentación del 1330 con enormes y preocupantes falencias con respecto a la virtualidad, mucho más cuando esto va a pasar a ser un escenario imperativo, inclusive para los programas presenciales.

Un peligroso impacto de toda esta situación es que el silencio y falta de claridad del sistema al respecto llevará a que cualquier práctica relacionada con tecnología, de cualquier IES, se admita como virtualidad (así la denominen de muy diversas maneras: Educación remota, asistida, teleclase…), y se pueda afectar la calidad y la percepción de los estudiantes.

La aparición de tantos y tan variados mensajes sobre virtualidad causa confusión entre los estudiantes, y llevará a que un buen número de estos consideren -erróneamente- que la improvisación docente, el uso de plataformas básicas, las largas sesiones “presenciales” en pantalla, el envío desconsiderado de pdfs y ppts, entre otros, es lo que caracteriza la virtualidad. Esa situación explica, en parte porque muchos están protestando a sus universidades por intentar mantener los precios de matrícula de lo presencial ahora en lo virtual.

Ese es otro debate. ¿Los programas virtuales deben valer menos que los presenciales? En la realidad de una virtualidad básica, sí; pero las IES con más desarrollo virtual muestran lo contrario.

IES Padrino Programas virtuales Programas a distancia Programas presenciales Total de programas ¿Integra ACESAD?
1) Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD 40 30 0 70
2) Politécnico Grancolombiano 37 0 68 105
3) Universidad EAN 35 0 77 112 No
4) Fundación Universitaria del Área Andina 25 3 70 98
5) Universidad Católica del Norte 24 0 0 24
6) Tecnológica Fitec 16 0 0 16 No
7) Universidad Autónoma de Bucaramanga 15 0 99 114
8) Fundación Universitaria-Ceipa 14 14 0 28 No
9) Corporación Universitaria Iberoamericana 14 4 16 34
10) Universidad Pontificia Bolivariana 12 11 268 291 No
11) Universidad Autónoma de Occidente 12 0 63 75 No
12) Universitaria Virtual internacional 10 0 0 10
13) Pontificia Universidad Javeriana 8 0 309 317
14) Institución Universitaria Digital de Antioquia -IU Digital 8 0 0 8 No
15) Universidad de Manizales 7 1 54 62 No
16) Fundación Universitaria Los Libertadores 7 1 30 38 No
17) Universidad de La Sabana 7 0 121 128
18) Universidad Autónoma del Caribe 7 0 41 48 No
19) Corporación Universitaria de Asturias 7 0 0 7
20) Corporación Universitaria Minuto de dios -Uniminuto 6 30 111 147
21) Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario 4 0 175 179 No
22) Universidad Cooperativa de Colombia 4 0 174 178 No
23) Universidad EAFIT 4 0 121 125 No
24) Universidad Militar-Nueva Granada 2 6 107 115
25) Universidad Católica de Oriente -UCO 2 3 41 46
26) Corporación Universidad Piloto de Colombia 2 0 41 43 No
27) Universidad Industrial de Santander 1 8 168 177 No
28) Universidad Sergio Arboleda 0 0 133 133 No
29) Fundación Universitaria Juan N. Corpas 0 0 15 15 No
30) Fundación Universitaria Horizonte 0 0 16 16 No

Datos reportados por SNIES. Abril 2020

Las preocupaciones de ACESAD

De su últimaa asamblea, de la semana pasada, la Asociación expidió un comunicado en el que señala que:

El escenario protagónico para la virtualidad no puede ser asumido ligeramente con acciones desarticuladas que aparecen diariamente en el entorno educativo, como por arte de magia, pues en las últimas semanas han emergido múltiples mercaderes que hasta hace poco renegaban sobre la modalidad y cuestionaban su calidad y rigurosidad, y que hoy alzan la voz ofreciendo soluciones sacadas de la manga para mostrarse como los verdaderos conocedores y asesores de la transformación digital del sector.

Es menester para la ACESAD advertir que una inmediatez educativa de la virtualidad perjudicará a los estudiantes y a la propia modalidad en el corto plazo, generando distorsión sobre su calidad y denotando, como al inicio de la década de los años ochenta, escaza credibilidad sobre su rigurosidad entre dirigentes y actores del sector.

Loading

Compartir en redes