Aumentan críticas de congresistas a un Mineducación que cada vez parece más perdido

Abril 1/24 La ministra Vergara lleva semanas “perdida” de la educación superior; el viceministro Álvarez hace promesas en las regiones, al pie del presidente, y en el Congreso el ambiente no es el mejor para avanzar en reformas educativas.

Si bien la ministra de Educación Aurora Álvarez Figueroa es, tal vez, una de las caras menos polémicas y que menos conflicto genera dentro del gabinete del presidente Petro (a eso le ayuda el ser una mujer de región, afro, con altos niveles de cualificación profesional, una compleja historia de vida, que no busca pelea y es prudente), eso no significa que pase en limpio una evaluación sobre su gestión, tras 13 meses de titularidad en el cargo y seis más como viceministra de Educación Superior, cuando el titular era Alejandro Gaviria.

Aunque logró sacar adelante el primer debate de la ley estatutaria en educación, en diciembre pasado, en la comisión primera de la Cámara de Representantes, el camino que sigue su reforma no está totalmente despejado. Especialmente en el Senado de la República, donde el gobierno tiene más oposición, el ambiente de la reforma a la educación no puede ser tan difícil como sí lo tienen las reformas pensional, laboral y de salud, pero la complicada agenda del Congreso, los debates que aparecen sin programar a causa de las peleas del presidente Petro con diversos sectores de la sociedad, y un efecto de rechazo indirecto a todo lo que llegue del Ejecutivo, podría complicar el camino de la Ley estatutaria, que tiene que surtir tres grandes debates de aquí al 20 de junio, o de lo contrario se hundirá la iniciativa. 

Y no es la primera vez que en el propio Congreso de la República, incluso algunos parlamentarios cercanos al gobierno, cuestionan el actuar de Mineducación.

Hace unos días, en la Asamblea General de la Asociación Colombiana de Instituciones de Educación Superior ACIET, en Cali, el representante Julián López, de la Comisión VI de Cámara, cuestionó la falta de planificación y, en defensa del sector privado, señaló que no iban a permitir que la educación se marchitara.

En el mismo sentido, el presidente de la Comisión VI del Senado, el santandereano Gustavo Adolfo Moreno Hurtado (foto), quien en diciembre ya había pedido a la ministra “mayor respeto a la dignidad” del Congreso, reiteró sus críticas en la reunión de ACIET, en donde explícitamente señaló que el “Gobierno no puede satanizar la educación superior privada”, al tiempo que fue claro en indicar que el gobierno está en deuda con la educación,

También indicó que la “reforma estatutaria en educación no cambia mayor cosa la educación de este país”, en una idea que se viene manejando por parte de varios columnistas y analistas y que coincide con la crítica que también habían hecho días atrás otros senadores, como Guido Echeverry, quien también apuntó que la ley estatutaria es importante, pero no solucionará muchos otros aspectos críticos del sector.

Lea: “Ministra, menos discursos e ideas abstractas y más acciones”. Senadores molestos con Vergara

¿Hacia dónde va Mineducación?

Entre múltiples viajes y especial dedicación a la educación básica y media, la ministra aurora Vergara Figueroa, quien con tanto ahínco defendió y prometió, además de la Ley Estatutaria, la reforma a la Ley 30 de 1992, se ha ido diluyendo por su ausencia y falta de concreción de propuestas:

  • Mientras el presidente Petro promete sedes universitarias, el Gobierno no logra aterrizar los planes de inversión y de construcción de nuevas sedes;
  • los anunciados 500 mil cupos se van quedando en un espejismo; (lea: Educación superior, expectativa que no se cumplirá: Edna Bonilla Sebá)
  • las reformas de calidad no logran ir más allá de las múltiples reuniones y repetidera de los miembros de Conaces y del CNA, pero no aterriza en una verdadera reforma del SAC y del Nuevo Saces; mientras que rectores e IES siguen sufriendo por las demoras, reprocesos y falta de criterios unificados en muchos de los procesos de la dirección de Calidad;
  • salvo la elección de rector en la Universidad Militar Nueva Granada, en todas las demás públicas en donde el actual Ministerio y representantes del presidente Petro han participado en los consejos superiores para elegir nuevo rector, el gobierno ha perdido (la última, la de la Universidad Nacional de Colombia);
  • del Icetex poco o nada se ha vuelto a saber, no hay presidente en propiedad y su reforma ni siquiera ha sido presentada formalmente a la opinión pública;
  • la Ley Estatutaria de Educación no tiene un tránsito expedito asegurado y su falta de concreción en cuanto al impacto fiscal y el complicado entorno político del Ejecutivo en el Legislativo, podrían hundirla pues aún tiene pendiente tres grandes debates en Cámara de Representantes y Senado.       
  • ¿Y la reforma de la Ley 30?. En agosto dijeron que se radicaría después de la estatutaria (que fue en septiembre), y nada. Según el congresista Julián López, les dijeron que el próximo semestre; la ministra había dicho que en abril, y el viceministro Alejandro Álvarez Gallego que cuando salga de una nueva mesa técnica. Lo cierto es que salvo las asociaciones y uno que otro que animadamente han preparado artículos, el propio Ministerio se encargó de desinflarla, y ahora parece como si la ministra hubiera delegado del tema al viceministro Alejandro Álvarez, quien en una mezcla de emoción e inocencia (así se sienten sus palabras) no habla de una reforma sino de una nueva ley general de educación, cuando el sector poco o nada lo pide, no tiene claro qué se debe reformar y las afugias van por otro camino. Álvarez espera contar con el respaldo del CESU y del SUE para iniciar el proceso, pero ni aún así, en un sector golpeado por la desaceleración y la competencia y un gobierno con bajos niveles de aceptación, se le ve futuro a volver a iniciar mesas especializadas y diálogos sectoriales.
  • Pasan los meses y, entre tanto, las IES públicas siguen preocupadas porque más allá del discurso de la gratuidad (no convertido en hecho concretos) el problema de financiamiento de las instituciones se mantiene y la reforma de los artículos 86 y 87 se va empantanando, sin apoyo alguno del gobierno.
  • Entre tanto, la ministra hábilmente desvía el debate por la explícita apatía del presidente Petro y su gobierno hacia la educación superior privada, y no se conoce esfuerzo alguno por evitar la preocupante pérdida de protagonismo de este sector que representa casi el 50% de la matrícula de todo el sector.
  • … y mientras tanto, este Gobierno se acerca al mediodía de su periodo.

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