Retos urgentes del gobierno Petro en el SNCTI: Luis Antonio Orozco – julio/22

En esta oportunidad Orozco(*) analiza su visión de lo que sucede en el debate de Ciencia hegemónica, vivir sabroso y los retos urgentes para el gobierno de Gustavo Petro en ciencia, tecnología y educación superior.

El documento “SNCTI para el buen vivir, el vivir sabroso y el ejercicio efectivo de una democracia multicolor”, independientemente de las declaraciones de la profesora Irene Vélez sobre la no oficialidad de este[1], ya en espacios como el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales – CLACSO, que recientemente sintetizó el debate[2], se asume como el documento “orienta la construcción de la política de Ciencia y Tecnología del gobierno electo, dirigido por Gustavo Petro y Francia Márquez”. Considero que sin querer queriendo, el documento ha permitido abrir el diálogo sobre la hegemonía en ciencia y las epistemologías, mostrando la necesidad de demarcar, pero también de establecer puentes entre distintas formas de conocimiento, algo que ya había propuesto Michael Gibbons y sus colegas en la década de 1990 con el famoso Modo 2. El inconveniente es que el documento y el debate no tratan temas urgentes para la ciencia, la tecnología, la innovación y la educación superior, desviando la atención de serios problemas que el gobierno Petro tiene que enfrentar.

En una reciente obra en dos tomos que edité para Palgrave Macmillan con mis amigos de la Red de Gobernanza y Gestión de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación – Red GCTI titulada “Science, Technology, and Higher Education Governance Approaches on Social Inclusion and Sustainability in Latin America[3] y Policy and Governance of Science, Technology, and Innovation Social Inclusion and Sustainable Development in Latin América[4] dejamos a disposición muchos temas que ayudan a nutrir la discusión actual. Acá me limitaré a exponer solo tres: la carrera profesoral, la planificación de convocatorias sobre políticas y la gobernanza del SNCTI.

En una conversación con el Vicerrector de Investigación y Proyección Social de la Universidad Surcolombiana – USCO, Carlos Salamanca y el decano de la Facultad de Economía y Administración, Germán Hembuz, ratifico la desconexión entre MinCiencias y el Ministerio de Educación Nacional, que ni reforman ni coordinan el desarrollo de la carrera docente en el marco del Decreto 1279 de 2002 con las revistas y editoriales avaladas en Publindex y ScienTI. Como se dio a conocer por el Observatorio de la Universidad Colombiana, la USCO, que tiene gente muy buena, viene enfrentando desde 2021 un riesgo reputacional por la publicación en revistas depredadoras por un grupo encabezado por un exrector[5]. Se necesita urgente que el MEN y MinCiencias definan una nueva carrera profesoral en el país, corrigiendo los problemas estructurales de la asignación salarial del 1279 con medios de publicación avalados y se cierre el desangre financiero para el sistema de educación superior. Se requiere una depuración profunda de Publindex excluyendo las editoriales espurias, de vanidad y depredadoras como MDPI y se creen incentivos que dignifiquen la relación entre docencia, investigación y extensión a través de la valoración de impactos de la investigación[6]. Como lo he propuesto en otras partes[7] hay que desmontar el sistema de pago por volumen de publicaciones y concentrarnos en darle autonomía y recursos a los profesores para avanzar en sus programas de investigación. Las políticas de las Universidades sobre producción científica y asignaciones de recompensas deben dejar de tratar al investigador como mercenario, poniendo como hacen las universidades privadas, premios monetarios a los Q1. Si queremos avanzar en eficiencia y calidad en el sistema de educación superior, como propone mi graduada doctoral Jeimy Aristizabal, y en justicia e inclusión como indica el documento de SNCTI para el buen vivir, necesitamos organizar los recursos escasos del sistema y desincentivar las estratagemas de la productividad en las universidades oficiales y privadas del país enfrentado la corrupción en la ciencia[8]. Hay que acabar con la medición de grupos de Minciencias como lo he expuesto en este Observatorio[9], así como desligar los registros calificados y las acreditaciones de las universidades de los falsos resultados que da el actual sistema de categorización.

El segundo problema urgente es la organización de verdaderas políticas con una agenda de convocatorias publicadas con tiempo, transparente y concertadas entre la comunidad científica, los usuarios y los beneficiarios del conocimiento. Por ejemplo, la convocatoria 29 de MinCiencias[10] cuyo objeto es el “fortalecimiento de capacidades de innovación para el aumento de la competitividad, la productividad y el desarrollo social del país”, se abrió el 24 de junio y tiene cierre el 29 de julio de 2022 (con dos puentes festivos) y desconoce lo complejo que resulta no solo la formulación de buenos proyectos de investigación, sino los acuerdos contractuales entre universidades y empresas. Parecen convocatorias sastre que lanza Tito Crissien, el peor ministro de Duque de acuerdo con un reciente sondeo empresarial[11], para ser aprovechada solo por quienes podrían estar preparados para tan corto calendario. Requerimos definir grandes metas de nación y organizar políticas de innovación orientadas por misión como propone Mariana Mazzucato -entre otras superando la peligrosa idea de competitividad de país como indicara el Nobel Paul Krugman-[12] y organizar un sistema de convocatorias que le permita a los actores preparar propuestas de calidad, formalizar las redes necesarias y decantar el diálogo epistémico -que se da por ejemplo en la relación universidad empresa- en acuerdos para la creación de conocimiento capaz de atender las necesidades no solo de los productores de conocimiento, sino de diversos grupos de interés.

El tercer problema es la gobernanza del SNCTI. Adicional a la desconexión con el Sistema de Educación Superior -que tiene sus propios problemas de gobernanza como expone ampliamente Galo Clavijo para el Observatorio[13]– entre el Decreto 1666 de 2021 y el Decreto 1651 de 2019 volvemos a los mismos problemas que se generaron en la competencia entre agencias e instancias decisorias cuando operaban el decreto 1500 y 1530 de 2012. En una investigación demostramos los problemas en las redes de política y la gobernanza de un sistema con tantas instancias y actores compitiendo entre sí por recursos, resultados y legitimidad[14]. El Decreto 1651 de 2019 subordina de nuevo la ciencia a la competitividad, desconoce la necesidad de la ciencia para la sostenibilidad y la inclusión social, y crea un rosario de comités, comisiones y secretarías que son difíciles de entender operativamente. De otra parte, el decreto 1666 de 2021, que tiene avances para la gobernanza, no deja espacios para la integración entre ministerios ni los seis sistemas de investigación que existen en la legislación actual. Entre Conpes, Libro Verde 2030, Plan Nacional y Departamental de Desarrollo, agendas regionales y departamentales de competitividad e innovación, Plan Estratégico Departamental de Ciencia, Tecnología e Innovación, Plan Estratégico de Ciencia, Tecnología e Innovación del Sector Agropecuario, Plan y Acuerdo Estratégico Departamental de Ciencia Tecnología e Innovación, recomendaciones de la Misión de Sabios, leyes, decretos, actos administrativos y seguramente algún otro instrumento que se me escapa, ¿cómo organizamos la gobernanza del SNCTI para un mejor vivir?

Para finalizar, sobre vivir sabroso y diálogos epistémicos dejo esta reflexión: en la antigua Grecia Epicuro indicó que la clave de la felicidad consiste en lograr que la mente esté en paz, tranquila y sosegada, y esto se alcanza, entre otras formas, con el conocimiento de la naturaleza y de cómo funcionan las cosas, lo que dirime nuestros temores y preocupaciones[15]. Explicar un fenómeno, recurriendo a la evidencia, es la forma como podemos ser libres. La sensación de descubrir y de saber, en un diálogo colectivo entre maestros y discípulos, genera paz y felicidad. Nuestros antepasados indígenas tenían “una sociedad bastante igualitaria” como indica el magistral estudio de Carl Langebaek [16]. Calimas, Taironas, Quimbayas, Muiscas entre otros, se caracterizaron por tener una concepción del poder apartado de la dominación y el control del trabajo de otros. El significado de propiedad, trabajo e ingreso dista mucho del que tenemos en la sociedad capitalista actual. De hecho, no había una expresión para propiedad. Los intercambios de posesiones regulaban relaciones sociales y mediaban las acciones futuras, los compromisos y la vida en paz. Desde estos dos mundos, vivir sabroso puede entenderse como crear conocimiento para intercambiarlo y fomentar la vida comunitaria feliz y en paz, sin relaciones de dominación ni la apropiación privada del trabajo ni del conocimiento de otros. Esto es posible si desincentivamos la corrupción con una nueva carrera profesoral, planifiquemos colectivamente, de forma prospectiva, con visión de futuro, y tengamos un sistema de gobernanza expedito para la ciencia, la tecnología y la educación superior con el fin de favorecer la curiosidad y el gozo de descubrir y saber, así como de instrumentalizar el conocimiento para crear valor social y medioambiental.

[1] https://www.universidad.edu.co/autores-de-documento-de-nuevo-gobierno-sobre-ciencia-sabrosa-explican-su-intencion/

[2] https://www.clacso.org/en/a-proposito-de-la-construccion-de-un-sistema-nacional-de-ciencia-tecnologia-e-innovacion-para-la-vida-en-colombia/

[3] https://link.springer.com/book/10.1007/978-3-030-80720-7

[4] https://link.springer.com/book/10.1007/978-3-030-80832-7

[5] https://www.universidad.edu.co/usco-docentes-y-exrector-se-habrian-beneficiado-con-revistas-depredadoras/

[6] Al respecto desarrollé una metodología (ver Orozco, L. A., Chavarro-Bohórquez, D. A., Olaya, D. L., & Villaveces, J. L. (2007). Methodology for measuring the socio-economic impacts of biotechnology: a case study of potatoes in Colombia. Research Evaluation, 16(2), 107-122.) https://academic.oup.com/rev/article-abstract/16/2/107/1572970?login=false

[7] https://www.larepublica.co/analisis/luis-antonio-orozco-3199847/incentivos-a-investigacion-cientifica-3278255

[8] https://www.universidad.edu.co/las-habilidades-de-ciertos-investigadores-para-aumentar-su-visibilidad-afectando-a-sus-ies/

[9] https://www.universidad.edu.co/acabar-con-la-medicion-de-grupos-e-investigadores-luis-antonio-orozco-abril-22/

[10] https://minciencias.gov.co/convocatorias/plan-convocatorias-asctei-2021-2022/convocatoria-la-asignacion-para-la-ctei-del-sgr-12

[11] https://www.larepublica.co/especiales/calificacion-empresarial-xxv/ministerio-de-salud-y-de-comercio-los-mejor-calificados-durante-todo-el-cuatrienio-3408713

[12] Ver una discusión en Orozco, L. A., Ordóñez-Matamoros, G., García-Estévez, J., Sierra-González, J. H., & Bortagaray, I. (2021). Science, Technology, and Innovation Governance for Social Inclusion and Sustainable Development in Latin America. In Science, Technology, and Higher Education (pp. 1-18). Palgrave Macmillan, Cham.

[13] https://www.universidad.edu.co/gobernanza-y-gobernanza-universitaria-galo-adan-clavijo-junio-22/

[14] Orozco, LA; Villaveces, JL; Ordoñez-Matamoros, G y Moreno, G. (2019). Innovation policy and governance networks on national innovation systems. In: Catalano, G; Daraio, C; Gregory, M; Moed, H y Ruocco, G. (Eds.). 17th International Conference on Scientometrics & Informetrics, ISSI 2019 – Proceedings Vol 1. Pp. 541-553. Sapienza University, Rome, Italy https://www.researchgate.net/publication/339487980_Innovation_policy_and_governance_networks_on_national_innovation_systems

[15] Ver Sellars, J (2022). Lecciones de Epicureísmo. El arte de la felicidad. Bogotá: Taurus

[16] Ver Langebaek, C (2021). Antes de Colombia. Los primeros 14.000 años. Bogotá: Debate. (p. 322)

(*) Luis Antonio Orozco Ph.D.: Profesor titular y miembro del Consejo Directivo de la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad Externado de Colombia. Miembro fundador de la Red de Gobernanza y Gestión de la Ciencia, Tecnología e Innovación – Red GCTI. Columnista del Observatorio de la Universidad Colombiana.

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